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Ni Zara Home ni Maisons du Monde: este espejo de IKEA por menos de 30 € es lo más buscado

espejo de Ikea
Espejo de Ikea.
Blanca Espada

Hay objetos que no necesitan ser caros ni sofisticados para conquistar a todo el mundo. A veces, basta con que sean bonitos, funcionales y transmitan algo especial. Eso es precisamente lo que ocurre con este espejo de IKEA que, por menos de 30 euros, se ha convertido en uno de los más buscados de la tienda sueca. Su diseño artesanal, su estilo natural y su capacidad para transformar cualquier pared vacía en un rincón con encanto explican su éxito arrollador.

El auge de la decoración con fibras naturales no es una moda pasajera. Cada vez buscamos más rodearnos de texturas que sean cálidas, elaboradas con materiales sostenibles y piezas que, aunque sencillas, cuenten una historia. Y este espejo lo tiene todo: un toque artesanal, una estética relajante y la versatilidad para encajar tanto en un dormitorio como en un recibidor, un salón o incluso un baño. Pero lo mejor de todo, es que no hablamos de un capricho caro. Aunque su apariencia bien podría recordarnos a piezas de Zara Home o Maisons du Monde, este espejo tiene un precio al que pocos se pueden resistir. Y es precisamente eso lo que ha disparado su popularidad: un diseño que parece de alta gama, pero al alcance de todos los bolsillos.

El espejo de IKEA que está arrasando

El espejo VRIGSTAD de IKEA mide 63 centímetros de diámetro y está trenzado a mano con junco natural, un material que aporta una textura rica y un aspecto orgánico que cada vez gana más protagonismo en los hogares modernos. La belleza de este tipo de fibras es que cada pieza es única: no hay dos espejos exactamente iguales, ya que el trenzado varía ligeramente según la mano del artesano.

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Espejo VRIGSTAD.

Además de su valor estético, el marco de junco tiene un acabado en barniz acrílico transparente que lo protege y realza su color natural. El diseño, con ese borde amplio y trenzado, no solo resulta llamativo, sino que también consigue suavizar los espacios y añadir una sensación de calidez que pocos materiales consiguen transmitir.

Ideal para dar vida a una pared vacía

Uno de los grandes aciertos de este espejo es su poder decorativo. No es sólo un espejo funcional, sino un elemento que por sí solo puede llenar una pared vacía y convertirla en el centro de atención de una habitación. Su forma redonda, combinada con la textura del trenzado, hace que encaje a la perfección con otros elementos naturales, como muebles de madera clara, textiles en lino o plantas verdes.

También es ideal para crear una composición en la pared. Puede colocarse en solitario sobre una cómoda o un aparador, o combinarse con cuadros, cestas u otros espejos para lograr un efecto más dinámico. En ambientes minimalistas, destaca por su sencillez. En estancias boho o mediterráneas, se integra como si siempre hubiera estado allí.

Seguro, funcional y fácil de mantener

Otro detalle que no pasa desapercibido es su practicidad. IKEA ha incorporado una película de seguridad detrás del cristal, de modo que, en caso de rotura, el vidrio no se dispersa en mil pedazos peligrosos. Este detalle, muchas veces ignorado, es especialmente importante en hogares con niños o mascotas.

Además, el mantenimiento es mínimo. Basta con pasar un paño seco para mantenerlo limpio. Su estructura interior es de acero con recubrimiento epoxi, lo que le da resistencia sin perder ligereza. Y para colgarlo solo necesitas un tornillo (los herrajes no están incluidos), lo que hace que su instalación sea muy sencilla.

Un espejo que parece de alta gama, pero por menos de 30 euros

Comparado con otros espejos decorativos de fibras naturales de tiendas como Zara Home, H&M Home o Maisons du Monde, el VRIGSTAD se mantiene muy por debajo del precio medio ya que sólo cuesta 29, 99 euros. Y sin embargo, en cuanto a estética y calidad, no tiene nada que envidiarles. El equilibrio entre diseño, funcionalidad y coste es lo que lo convierte en un best seller.

Además, su estilo neutro lo hace atemporal. No es una moda pasajera. Al contrario: es de esas piezas que siempre encajan, y que puedes mover de un rincón a otro cuando cambies de decoración sin que pierdan sentido.

¿Dónde colocarlo y cómo combinarlo?

Lo bueno de este espejo es que no hay una única forma de disfrutarlo. En un dormitorio, puede colocarse sobre la cómoda o al lado de una lámpara de lectura para suavizar el ambiente. En el recibidor, da la bienvenida con un aire acogedor. En el baño, ofrece una alternativa natural a los típicos espejos rectangulares. Y en el salón, puede coronar una pared sobre el sofá o mezclarse con otras piezas decorativas en una galería mural.

Se lleva especialmente bien con paredes blancas o tonos tierra, pero también resalta en ambientes de contraste, como paredes oscuras o azul profundo. Y si lo acompañas de cestos de mimbre, textiles de lino o muebles en madera clara, el resultado es de revista.

Ahora ya lo sabes, si estabas buscando un espejo decorativo que aporte calidez, diseño y ese toque natural que transforma cualquier rincón, este de IKEA puede ser tu mejor hallazgo. Porque no siempre hay que gastarse una fortuna para darle estilo a tu casa.

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