Miles de jubilados en España afectados: están cobrando menos por su pensión y es por este complemento
El dinero que puede que estén dejando de percibir puede llegar a los 300 euros mensuales
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En España hay muchos jubilados que están cobrando menos por su pensión y la causa no es un fallo administrativo ni un cambio normativo. El motivo es mucho más sencillo ya que son muchos los casos que no saben que tienen la opción de pedir el complemento a mínimos. Este suplemento sólo se concede cuando la pensión calculada queda por debajo de la mínima legal, pero no se incorpora automáticamente. De este modo, si el pensionista no presenta la solicitud, la cuantía se queda tal cual, aunque reúna todos los requisitos para cobrar más.
Ese desconocimiento es el que está provocando que miles de pensionistas estén cobrando menos por su pensión y que vivan con ingresos muy inferiores a los que les corresponderían por ley. Muchas de estas personas dan por hecho que la cifra que aparece en su primera resolución es la definitiva y que no hay margen para aumentarla. Otros han oído hablar del complemento, pero creen que se solicita solo al jubilarse, cuando en realidad puede pedirse en cualquier momento, hayan pasado los años que hayan pasado. La consecuencia es evidente: dinero que debería formar parte de su pensión se queda sin percibir simplemente por no presentar una solicitud.
Miles de jubilados en España afectados: están cobrando menos por su pensión
El complemento a mínimos sirve para que una pensión contributiva no quede por debajo de la pensión mínima fijada cada año. Cuando la pensión calculada es más baja, la Seguridad Social añade la diferencia. Un caso habitual sería el de un jubilado que cobra 620 euros, pero cuya pensión mínima debería ser 850: esos 230 euros se cubrirían con el complemento.
El problema es que este suplemento no se aplica de oficio. Si el jubilado no lo solicita, la pensión se queda tal cual. Y eso ha llevado a que muchas personas lleven años cobrando menos de lo que les corresponde simplemente porque nunca presentaron la petición.
Por qué tantos jubilados desconocen este derecho
En la práctica, son varios los motivos que explican este vacío informativo. El primero es que, al recibir la carta de resolución de la pensión, muchos jubilados interpretan que se trata de una cuantía ya revisada y definitiva, sin imaginar que existen complementos adicionales. A esto se suma la creencia extendida de que todos los ajustes se aplican automáticamente, algo que en este caso no ocurre.
También influye el hecho de que el trámite no siempre se explicó de forma clara en su momento. Hay jubilados que se retiraron hace cinco, diez o incluso quince años y nunca recibieron la indicación de que podían solicitar un complemento si sus ingresos estaban por debajo de los mínimos establecidos. Otros sí lo conocían, pero pensaron que ya era tarde porque había pasado demasiado tiempo desde su jubilación. Nada de eso es cierto: pueden pedirlo hoy mismo y empezar a cobrarlo al mes siguiente.
La única limitación es que no se reconoce con efectos retroactivos. Es decir, no se abonan las cantidades no percibidas en el pasado. Pero sí corrige la pensión desde la fecha de solicitud en adelante, lo que supone un incremento inmediato para quienes cumplen los requisitos.
Quién puede pedir este complemento y qué mira la Seguridad Social
El complemento a mínimos está pensado para quienes ya reciben una pensión contributiva y, aun así, no alcanzan la cuantía mínima establecida para su situación. A partir de ahí, la Seguridad Social comprueba tres cuestiones básicas antes de concederlo:
- Que los ingresos anuales del pensionista no superen el límite fijado, situado aproximadamente entre 8.000 y 9.000 euros, excluyendo la propia pensión.
- Que la persona viva de manera habitual en España.
- Que toda la documentación aportada permita verificar tanto los ingresos como la situación personal.
Estos controles se revisan cada año. Si cambia la situación económica del jubilado, el complemento puede ajustarse o incluso desaparecer.
Cuánto dinero se pierde y cómo puede solicitarse
En muchos casos, la diferencia entre cobrar o no este complemento supone entre 100 y 300 euros al mes, lo que a lo largo del año se traduce en 1.000 a 3.000 euros. Para quienes manejan presupuestos muy ajustados, estas cantidades pueden marcar la diferencia en el día a día.
Solicitarlo no es complicado y hay dos formas de hacerlo:
- A través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social, siempre que se disponga de certificado digital o Cl@ve.
- Acudiendo a un CAISS, con cita previa, llevando el DNI, la documentación de ingresos, como la declaración de la renta si existe, y un justificante de residencia.
Tras revisar los documentos, la Seguridad Social ajusta la pensión y la nueva cuantía empieza a ingresarse al mes siguiente. No se pagan atrasos, pero sí se corrige la pensión de ahí en adelante.
Por último, uno de los aspectos que más sorprende a quienes descubren este derecho es que no importa cuándo se jubilaron. Si cumplen los requisitos económicos y residenciales, pueden pedir el complemento aunque hayan pasado uno, cinco o quince años desde la fecha de jubilación. La normativa permite su reconocimiento en cualquier momento, siempre que la persona demuestre que se encuentra por debajo del umbral de ingresos fijado y que su pensión contributiva no llega al mínimo.