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Halcones y palomas complican una reunión del BCE clave para frenar la recesión en Europa

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Sede del Banco Central Europeo (Foto: REUTERS).

Este jueves tiene lugar la penúltima reunión de Mario Draghi como presidente del Banco Central Europeo (BCE). Y no será una reunión cualquiera. El consenso de mercado y los expertos descuentan que el organismo llevará a cabo el primer recorte de tipos desde el año 2016 aunque las bolsas parecen descontar que finalmente las medidas adoptadas no serán tan contundentes como parecían inicialmente.

El mercado descuenta que el recorte de tipos podría ser de 10 puntos o de 20, dependiendo del tipo de mensaje que el BCE quiera mandar. Sin embargo, la reunión de este jueves estará marcada por la fuerte división que existe entre los halcones y las palomas dentro del organismo, lo que limitaría la fuerza de las decisiones que se adopten en cuestión de política monetaria. Se ha llegado a valorar incluso la opción de que Draghi no lance un nuevo programa de compras de activos, lo que transmitiría un mensaje más tranquilo en cuanto a la situación económica actual.

Felipe López, analista de Selfbank, destaca que "si se confirma un tono ‘más hawkish’ de lo esperado, sería una gran noticia para los bancos y también lanzaría un mensaje de calma, ya que indicaría que el BCE no está tan preocupado por la desaceleración económica como cabría esperar. Por su parte Aitor Méndez, señala que "para la reunión de mañana, ahora mismo el mercado descuenta que el BCE pasará a la acción y recortará los tipos de interés al menos en diez puntos básicos".

QE

Otro de los aspectos protagonistas de la reunión de este jueves será la decisión que el BCE adopte en cuanto a su programa de política monetaria (QE). Aunque el consenso de mercado apunta a que es probable que el organismo vuelva a lanzar un nuevo programa de ayudas, las dudas están en si el banco central optará por innovar o repetirá las ya adoptadas en anteriores ocasiones. Algunas de estas nuevas propuestas podrían ser la compra de bonos de bancos, la compra de más del 33% de la deuda total de un solo emisor o la compra de un mayor porcentaje de deuda corporativa frente a deuda soberana.

"Dada la fuerte división interna entre palomas y los halcones, no parece probable que el banco se lance a “innovar” en los objetivos del QE y ponga en marcha iniciativas que no haya probado ya en el pasado, aunque sí podría desmarcarse con alguna medida de alivio para los bancos", ha remarcado Méndez.

Por otro lado, López señala que "se duda finalmente de que haya QE, y más aún de que en caso de haberlo se incluyan bonos de entidades financieras. En caso de QE lo más seguro es que fuera programa similar al anterior, con compra de bonos soberanos y corporativos con grado de inversión, pero por un montante inferior a los 80.000 millones de euros que llegó a destinar al mes el BCE".

De este modo, este jueves se celebrará uno de los encuentros más disputados hasta la fecha debido a las diferencias que existen entre las dos grandes facciones del grupo, las palomas y los halcones. Los primeros defienden la necesidad de actuar con contundencia y tomar todas le medidas necesarias mientras que los segundos son partidarios de una política monetaria más acomodaticia y de retrasar la puesta en marcha de nuevos QE.

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