Europa aprueba las salvaguardias de Mercosur mientras los críticos consideran que son «papel mojado»

El Parlamento Europeo ha aprobado este martes las salvaguardias del acuerdo comercial con los países de Mercosur con el voto a favor del Partido Popular y del PSOE. Sin embargo, el grupo Patriotas, al que pertenece Vox, ha votado en contra porque, según argumenta, esta protección es «papel mojado». Las medidas servirán, en principio, para garantizar que sectores o países afectados negativamente por el pacto tengan la posibilidad de aminorar las consecuencias.
Sin embargo, la parte más crítica, es decir, Vox, considera que la burocracia necesaria para que las salvaguardias se hagan efectivas es demasiado tediosa y engorrosa, impidiendo efectos reales sobre los sectores más perjudicados por el pacto con Mercosur.
Por su parte, fuentes del PP valoran estas medidas como «buenas en sí mismas», pues creen que «el acuerdo va a entrar en vigor de forma provisional, porque lo han acelerado, y lo bueno es que existan para que nadie se quede desasistido».
Así, existe cierta división a la hora de considerar que valorar estas salvaguardias entre los políticos españoles. Vox opina que son «mecanismos que no forman parte del acuerdo» y que tampoco «son reconocidos por sus países».
Por ello, la formación de Santiago Abascal defiende que «son un fraude al campo con el que el bipartidismo pretende acelerar la aplicación del acuerdo». Los que se sitúan en esta posición creen que el proceso de activación de estas medidas va a ser tan largo y complejo que sus efectos quedan aminorados.
Salvaguardias del acuerdo con Mercosur
«Para que la Comisión empiece a aplicar el Reglamento de salvaguardia, se tienen que dar una serie de circunstancias. La primera y más importante es un serio daño a la industria europea. A partir de ahí, se inicia un proceso de investigación para saber si se están produciendo los supuestos para la aplicación de cláusula», explicaron la semana pasada a este periódico fuentes solventes del Europarlamento.
«Es un procedimiento en el que los 27 Estados miembro hacen alegaciones. Podría suceder que haya un daño a un producto en España y que Letonia diga: a nosotros nos parece muy bien. La Comisión, ante eso, termina el expediente, y si efectivamente se producen los supuestos para aplicar las medidas, entonces inicia un proceso nuevo para ver qué cláusula de salvaguardia aplica», declaran.
«En el camino, el sector que sea ya ha sufrido un daño grave, porque las cláusulas de salvaguardia no son automáticas, porque si el supuesto es que haya un daño grave, quiere decir que el daño ya se ha producido», sentencian. Por otro lado, estas medidas tendrán una aplicación máxima de dos años, por lo que el sector y algunos grupos parlamentarios en Europa consideran que son «una estafa».
Votación en el Parlamento Europeo
El reglamento se ha aprobado por 483 votos a favor, 102 en contra y 67 abstenciones, y se ha acordado informalmente con el Consejo. La nueva normativa establece que la Comisión Europea deberá iniciar una investigación sobre la necesidad de medidas de protección si las importaciones de productos sensibles, como carne de ave, vacuno, huevos, cítricos y azúcar, aumentan un 5% sobre la media de tres años (frente al 10% anual propuesto inicialmente por la Comisión) y, al mismo tiempo, los precios de importación se sitúan un 5% por debajo del precio en la UE.
Los Estados miembros, personas físicas o jurídicas que representen al sector, o una asociación que actúe en nombre de la industria podrán solicitar una investigación en caso de amenaza de perjuicio grave para el sector afectado.
Además, la Comisión deberá presentar un informe cada seis meses como mínimo al Parlamento con la evaluación del impacto de las importaciones de productos sensibles.