Cataluña recibirá el 23% del dinero para autonomías con el 16% de la población: Madrid, el 12% con el 14%
El nuevo sistema de financiación, pactado sólo con ERC, garantiza el principio de ordinalidad sólo a Cataluña

El nuevo sistema de financiación autonómica propuesto por María Jesús Montero, ministra de Hacienda, pactado sólo con los independentistas de ERC y obviando a las comunidades autónomas, otorga a Cataluña el 23% de los nuevos recursos que les transferirá la Administración central pese a que supone el 16% de la población total y el 19% del PIB. La Comunidad de Madrid, en cambio, recibirá el 12% del nuevo dinero para las autonomías pese a que supone el 14% de la población del país y el 20% del PIB.
De acuerdo con el plan de Montero, Cataluña recibirá casi 4.700 millones de los 21.000 millones de euros nuevos que se pondrán a disposición de las regiones, mientras que para Madrid se reservan 2.555 millones. Además, la consejera de Hacienda de Madrid, Rocío Albert, ha señalado que buena parte de esos fondos nuevos ya los recibían de la Administración central de otras partidas. «Así que no todo será dinero nuevo para los madrileños», ha dicho.

Como se ve en el gráfico, distribuido por Hacienda, Cataluña va a recibir casi el doble de fondos que Madrid, y cuatro veces más que Castilla-La Mancha o Murcia. Si se dividen los fondos que van a recibir las regiones simplemente entre la población -no por población ajustada-, el resultado es que Valencia va a recibir 676 euros por habitante, Cataluña 576 euros y Andalucía, 558 euros. Madrid sumará 359 euros por habitante y La Rioja, 76 euros.
Estos fondos saldrán de la cesión del 55% del IRPF y del 56,5% del IVA a las autonomías -frente al 50% de ahora-, el 58% de los Impuestos Especiales y el 100% de Sucesiones y Actos Jurídicos -como hasta ahora-. Añadirá a la bolsa común lo recaudado por cuatro impuestos, entre ellos el bancario -antes no se añadían-.
El reparto se hará en función de la población ajustada, un baremo que incluye el número de jóvenes, de mayores, los parados y los estudiantes, entre otros parámetros, de cada región. Pero el resultado es que Cataluña mantendrá lo que se llama el principio de ordinalidad, es decir, que si Cataluña es la tercera comunidad en aportar, será la tercera en recibir.
La ministra Montero ha admitido en rueda de prensa que el sistema de financiación «tiende a la ordinalidad» pero no lo cumplirá a nivel nacional. Sólo lo cumplirá en el caso de Cataluña, «pero no en el de Madrid», ha dicho, que es la primera región en aportar y no será la primera en recibir.
Éste es el reparto de los nuevos fondos que dará la Administración central a las regiones, detrayéndolos de la caja común –21.000 millones de euros–. El nuevo sistema ha levantado ampollas en la oposición, los economistas, los inspectores de Hacienda y hasta en algún líder socialista, Emiliano García Page, presidente de Castilla-La Mancha, que ha pedido elecciones.

Porque, además de pactar el sistema con ERC sin contar con las comunidades -las ha citado el próximo miércoles-, Montero ha advertido que añadirá en la ley que tiene que aprobar el Congreso medidas para evitar que regiones como Madrid bajen impuestos, otra exigencia de Cataluña.
Los economistas claman contra esta intención de Montero. «Es una potestad de las regiones dentro de sus competencias, está recentralizando las competencias con Madrid al tiempo que le da más independencia a Cataluña», señala un experto.
«Es el principio de corresponsabilidad fiscal incluido en la Constitución. Y es una decisión política, no económica. Lo que se debería hacer es tener en cuenta que las regiones que bajan impuestos crean riqueza y eso repercute a nivel nacional. Las que suben impuestos crean deuda y déficit, y acaban perjudicando al resto del país», explican desde el Instituto de Estudios Económicos.
«Hay varias sentencias del Constitucional que determinan que no hay autonomía política sin autonomía fiscal. Y lo que hace Montero es atacar la autonomía fiscal de las regiones que bajan impuestos», advierte otro economista.
La consejera de Hacienda de la Comunidad de Madrid ha advertido que con los impuestos de los madrileños «no se va a pagar la fiesta a los independentistas» catalanes, y ha anunciado que utilizará todos los recursos disponibles para evitarlo. Albert ha recordado también que bajar impuestos es una competencia autonómica recogida en la Constitución.
Este nuevo sistema de financiación tiene un difícil recorrido parlamentario para poder ser aprobado y que entre en vigor en 2027. Junts, cuyos siete votos son claves, ya ha dicho que no lo apoyará por insuficiente, y tampoco tendrá el voto del PP y Vox.