Respeto absoluto al himno de España en Wembley antes de vibrar con el ‘God save the King’
El himno de España sonó en Wembley ante el respeto de 75.000 espectadores pese a la máxima rivalidad con Inglaterra
La final del último Mundial y de la última Eurocopa se reeditaba en busca de tres puntos para la clasificación a Brasil 2027
Como en las grandes finales: música, cerveza y ambientazo en Wembley para el Inglaterra-España

Retumbando ante más de 75.000 espectadores que, pese a la enorme rivalidad existente con nuestra Selección, respetaron en todo momento sus acordes. Así sonó en el templo del fútbol mundial, en Wembley, el himno de España, justo antes del partido ante Inglaterra de clasificación para el Mundial 2027. Y si sonó fuerte el español, qué decir del God Save The King, con mosaico incluido que mostraba la bandera inglesa sobre uno de los fondos del estadio.
El ambiente no podía ser mejor para un partido con sabor a final. En juego tres puntos para ponerse al frente de la clasificación del grupo A3, un liderato que dará acceso directo al Mundial 2027 para la que lo consiga. La final de la última Copa del Mundo, en la que España se llevó su primera estrella, se reedita en la jornada 3 de la fase de clasificación para la cita que se celebrará dentro de poco más de un año en Brasil.
Como en las grandes finales, los aledaños del estadio de Wembley se vestían de fiesta para el partido de clasificación para el Mundial 2027 entre Inglaterra y España. No era para menos, puesto que se esperaban más de 75.000 espectadores en un estadio con capacidad para 90.000. Casi nada. La cerveza, la música y, sobre todo, el ambientazo para celebrar este clásico del fútbol femenino de selecciones no faltó en la zona más próxima a este templo del fútbol mundial.
Mucho más que un partido y mucho más que tres puntos. España se juega parte de sus opciones de estar en el próximo Mundial femenino en Wembley, ante Inglaterra. Será la reedición de la final de la última cita mundialista y de la última Eurocopa, un duelo cargado de tensión y de rivalidad. Aunque la capitana Paredes ha dejado claro que no hay ganas de «revancha» y que «pase lo que pase, la Eurocopa no nos la devuelven», no se pueden ocultar las ganas que ambas selecciones se tienen.