Venció por 7-5 y 7-5 a la revelación del torneo

Rafa Nadal se exhibe ante Struff y pasa a semifinales del Conde de Godó

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Nadal hace una volea en el Conde de Godó. (EFE)

Rafa Nadal está de regreso. Tras una primavera marcada por las dudas, el manacorense recuperó su máximo nivel para acceder a las semifinales del torneo Conde de Godó. El español venció a la revelación del torneo, el alemán Jan-Lennard Struff, por un doble 7-5 en un partido lleno de entrega y potencia donde nadie vendió barata su piel

«Era un día complicado para encontrar una sensación agradable con la bola. He estado sólido con mi servicio, pero era un partido que he jugado punto a punto, que he luchado y afortunadamente he pasado porque he estado muy concentrado. El rival era peligroso», admitió Nadal tras el choque.

El inicio del partido fue de tanteo apuntándose ambos jugadores sendos juegos en blanco con su saque. Nadal quería puntos largos y fondo de pista, Struff todo lo contrario. El alemán empleó una táctica de saque y volea –poco aconsejable para tierra batida– con el objetivo de sorprender al tenista balear.

Nadal, sin embargo, logró el break en su segunda intentona estableciendo en 4-1 en el marcador y asemejando que le primera manga sería un paseo en bicicleta. Nada más lejos de la realidad, Struff cambió por completo su táctica y empezó a dar sartenazos desde el fondo de pista con máxima eficacia. El español no terminaba de entrar en ritmo en el partido con puntos tan cortos.

El alemán conseguía devolver el break a un Nadal que sigue sin encontrar la regularidad en su servicio igualando el partido a cuatro. El español envidó con romperle en el décimo juego, pero el alemán supo aguantar. Aunque a Struff le vino el mal de altura cuando tuvo saque para forzar el tie-break en la primera manga. Falló con estrépito en su saque y volvió a la táctica kamikaze de subir a la red. Nadal se ganó al resto y en blanco el juego decisivo para apuntarse el primer set.

En el segundo set, los saques se impusieron al juego de fondo de pista. Los dos comenzaron con muchísima seguridad y, a diferencia del primer set, nadie cedió ningún juego hasta el momento definitivo. Nadal no conseguía entrar en contacto con la bola todo el tiempo que quería y de hecho pidió a sus entrenadores seguir peloteando después del partido para coger sensaciones de cara a las semifinales.

El español, sin embargo, no falló cuando el partido estaba en juego y lo ganó como sólo sabe hacerlo él. Un banana shot paralelo muy forzado daba el triunfo a Nadal y la confianza para celebrarlo con la pista en quizá el mejor punto del partido. Esa referencia y sabor de boca darán confianza a un balear que poco a poco va recuperando el ritmo del que careció en Montecarlo.

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