Superó a Rublev (2-6, 6-3, 6-4) y adelanta a España ante Rusia

Feliciano obra el milagro ante Rublev y hace soñar a España

Feliciano López logró una victoria majestuosa (2-6, 6-3, 6-4) ante Andrey Rublev en el primer partido de la eliminatoria de Copa Davis entre España y Rusia. El toledano de 40 años remontó un set al número 5 del ranking ATP y suma el primer punto para el equipo español para delirio de los aficionados presentes en el Madrid Arena

Feliciano: "No esperaba jugar con España con 40 años"

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Feliciano López
Feliciano celebra la victoria. (Kosmos Tennis)

España puede soñar en grande en la Copa Davis gracias a Feliciano López. El toledano, a sus 40 años, no esperaba estar jugando individuales en uno de los países más prolíficos en cuanto a tenistas de calidad, pero una cadena de infortunios le dieron el mando y él, con la retirada en el horizonte, agarró el volante para completar una victoria-milagro ante Andrey Rublev (2-6, 6-3, 6-4). Las cábalas del equipo español estaban en rascar algún set en individuales y jugársela en el dobles pero Feli contradijo a todas las previsiones y se cargó al número 5 del ranking ATP, remontando un set y desplegando un juego precioso y efectivo durante una hora y 47 minutos sobre el tapete del Madrid Arena.

La todopoderosa Rusia ve como el abuelo de la Copa Davis –en individuales– les deja al borde de la eliminación con una demostración inequívoca que de jugar un partido en este torneo, sea cual sea su formato, es muy diferente a hacerlo en cualquier otra competición y que en esta, con el público llevándole en volandas, pocos o ninguno como Feli para coronarse.

El elegido para defender con uñas y dientes el primer punto de la eliminatoria era, de nuevo, Feliciano López. El toledano tomó el mando de las operaciones y se colocó como número dos e integrante del dobles –con posible cambio– ante la posibilidad de que Albert Ramos le reemplazara en el primer individual. A sus 40 años, Feli quiere seguir sumando tardes de éxito en la Copa Davis y ante Rublev contaba con la oportunidad de salir por la puerta grande.

El ranking dictaba una diferencia abismal –106 contra el 5 de la ATP– pero en sensaciones, Feli apuntaba a igualar la contienda. Con el público de su lado y una pista, la dura indoor, en la que el saque le corre como sólo puede verse en la hierba británica, su jardín favorito. Además, el juego mental estaba a su favor, ya que pocos como él con victorias como ‘tapado’ en la historia reciente de la Copa Davis.

Para que la trampa fuera efectiva resultaría clave que el servicio de Feliciano, arma de destrucción masiva ante Quiroz el viernes, estuviera al máximo nivel posible. Para desgracia de los aficionados españoles, miles, presentes en las gradas del Madrid Arena tras esperar casi dos horas en cola, el toledano no pudo mantener su saque a las primeras de cambio, con un break de Rublev que se doblaba para colocar un inquietante 1-5 en el marcador con poco más de veinte minutos disputados.

Reacción de leyenda de Feliciano

España, aun con la fe puesta en Feliciano, comenzaba a mirar con atención lo que sucedía en otras sedes y a sacar la calculadora de las mejores segundas. Los derroteros del primer set continuaron con el camino marcado desde el principio y Rublev, que ya había fallado ante Quiroz, no quería más sorpresas y lo cerraba a su favor por 6-2.

Había que cambiar el chip y para ello, nadie como Feliciano López. Curtido en mil batallas, sabía que su victoria no pasaba por jugar a merced de Rublev en el primer parcial sino por lanzarse al ataque, y ello hizo, con la volea acompañando a un saque mucho más efectivo como elemento intimidatorio ante Rublev. Rematar puntos prácticamente encima de la red para poner la presión del otro lado y tirar el castillo.

Rublev, que había vivido un set inicial demasiado cómodo, se durmió en los laureles y por el camino se dejó justo lo que Feliciano tanto ansiaba, su servicio. No hizo falta nada más, el coraje, el talento voleador y sacador y la conexión con la afición del toledano de 40 años hicieron el resto. España sumaba el deseado set y se asomaba a la victoria con la grada excitada con su viejo héroe.

El golpe final de un maestro

El milagro estaba más cercano y Feliciano, el que más creía en ello, puso toda la carne en el asador con un nuevo break en el tercer juego del set decisivo. Rápido de piernas, atrevido con sus golpes y con las definiciones en la red, López había resucitado su mejor juego para ponerlo al servicio de España y, de paso, mermar hasta niveles mínimos la confianza de un Rublev cuyos gestos no hacían presagiar nada bueno para Rusia.

Quedaba muchísimo partido pero éste estaba en la mano de Feliciano o, mejor dicho, de su servicio. Sólo en las mejores –idílicas– previsiones se podía visualizar este escenario y Feliciano no estaba dispuesto a perder la ocasión de hacer historia. Solido, solidísimo al servicio y completando cada punto con una celebración a dúo con Bruguera y dedicada a todo el público, sus juegos de servicio completados eran celebrados de forma categórica por el fiel respetable madrileño.

Feli había decidido arriesgar y jugar a la ruleta rusa con el saque de Rublev y llegados al 5-3 volvió a optar por atacar todas las pelotas en las que tuviera la más mínima posibilidad. Era el saque de Andrey y sería el último del ruso, levantado a duras penas, porque de nuevo con el suyo en la mano y Feliciano López acabaría de poner en pie las gradas del Madrid Arena y llevar al extremo el «¡sí, se puede!» que hace soñar a España con llegar lo más lejos posible en la Copa Davis.

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