Champions League: Oporto 0-2 Chelsea

El Chelsea luce pegada y se acerca a semis

Victoria del Chelsea por 0-2 ante el Oporto en la ida de cuartos de final de la Champions League. Los de Tuchel ponen pie y medio en la siguiente fase gracias a los goles de Mount y Chilwell, en el partido que se disputó en el Sánchez-Pizjuán

El Chelsea luce pegada y se acerca a semis
El Chelsea gana 0-2 a Oporto y se acerca a semis (EFE).

El Chelsea mete pie y medio en semifinales de la Champions League con una oficiosa victoria (0-2) ante un buen Oporto, al que le faltó pegada. Merecieron más los de Conceiçao, superiores en todo momento, pero no tuvieron la determinación de la que sí gozaron los ingleses. Mount y Chilwell sacaron el máximo partido a las pocas ocasiones de Londres, para dejar la eliminatoria prácticamente decidida.

La imposibilidad de los londinenses de viajar a Portugal provocó que el Oporto ejerciera de local en el Sánchez-Pizjuán. Volvía el equipo de Tuchel a un estadio en el que ya goleó en la fase de grupos, donde selló su pase como primeros de grupos a octavos. Ahora, tras superar al Atlético, buscaban las semifinales ante los dragones, que quieren seguir volando en esta Champions, en busca de unas semifinales 17 años después.

Afrontaba el partido Sergio Conceiçao con la ausencia de Sergio Oliveira y de Taremi. El portugués había sido la estrella contra la Juventus, marcando los dos goles que les dieron el pase en Turín. La amarilla que vio en aquella prórroga le llevó a perderse la ida de los cuartos, de la misma forma que le sucedió al iraní, que fue expulsado ante los bianconeri.

Con todos llegaba Tuchel, que presentó un tridente en ataque formado por Havertz, Mount y Werner. Al 3-4-3 que presentó sobre el césped le costó hacerse con el dominio, a pesar de que comenzaron amasando el balón, ante la comodidad del Oporto. Sin embargo, golpearon en la primera que tuvieron, cuando mejor estaban los portugueses.

Una larga posesión de los de Stamford Bridge hizo estragos en la zaga lusa, que se resquebrajó ante Mount. Vio el hueco Jorginho y le metió el balón para dejarle solo ante Marchesin, al que batió con un disparo cruzado. Se adelantaban los ingleses en el minuto 32, en el único momento de la primera mitad en el que pudieron encontrarse y combinar.

Hasta entonces, el dominio había sido total del Oporto. Comenzaron cómodos los locales atrás, viendo como el Chelsea tocaba y tocaba en zonas intrascendentes. Se ahogaban los de Tuchel ante la presión de los locales, que pronto se apropiaron del balón y fueron avanzando metros.

Hasta el gol, habían dispuesto de varias ocasiones para adelantarse, pero les faltaba esa determinación en el último momento que sí que tuvo Mount. Uribe avisó con una volea desde la central que desató a los de la capital del Duero. A balón parado llegaron las mejores ocasiones de los de Conceiçao, que pusieron en serios aprietos a Mendy.

Tuvo que empeñarse el portero para salvar sobre la línea un intento de gol olímpico de Otávio que a punto estuvo de subir al marcador. Cazó Pepe el rechace, devolviendo el balón al corazón del área pequeña, donde no estuvo acertado Luis Díaz al mandarla arriba.

No cambió el guion tras el gol y los portugueses siguieron dominando hasta el descanso. Otávio encontró sacó un disparo en la frontal que buscaba la cepa del poste, pero Azpilicueta metió el pie para desviarlo a córner. Cabeceó bien a la salida del mismo Pepe, a las manos de Mendy. En la última de la primera mitad, Uribe volvió a intentarlo, sacando otro córner que acabó sin consecuencias.

Comenzó la segunda parte con un aviso de Mount que no era más que un espejismo de lo que se vería de nuevo sobre el césped. Pronto recuperaron el balón los blanquiazules, que volvieron a concentrar el juego en el campo del Chelsea. Sorprendió en una transición Manafa con un gran balón en largo para Marega, que se fue en carrera hacia la meta de Mendy y disparó algo escorado, salvando el meta.

Seguían creando muchos problemas a balón parado y tuvo que salir Mendy, como pudo, a evitar un remate franco de Pepe. Le cayó el rechace en el área de castigo a Mbemba, pero estaba adelantado. Después, estuvo a punto de llegar el gol en un disparo desde la frontal colocadísimo de Luis Díaz, que se marchó rozando el poste.

Perdonaban los portugueses y estuvieron cerca de ver como se cumple una de esas leyes infalibles del fútbol. Azpilicueta aprovechó un potente y cerrado centro al primer palo para sacarse un testarazo tremendo que se fue por muy poco. Llegaba muy poco el Chelsea, pero lo hacía con muchísimo peligro.

Siguió insistiendo el Oporto, que reclamó un penalti de Azpilicueta sobre Marega. El delantero recibió un claro empujón en el área cuando se disponía a recibir un balón. Habría supuesto además la segunda amarilla para el español, pero ni el colegiado ni el VAR consideraron que era suficiente para pitar la pena máxima.

El Oporto se lanzó a por el empate, pero el cansancio se hizo notar en su precisión. Dejaron excesivamente descubierta su retaguardia y el Chelsea lo aprovechó en los minutos finales. Avisó Pulisic en una gran transición con un potente lanzamiento al larguero y, en la siguiente, un error de Corona llevó a Chilwell a llevarse el balón y plantarse ante Marchensin, del que se marchó para dejar prácticamente sentenciada la eliminatoria.

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