El Atlético crece a hombros de Sorloth
Los rojiblancos acabaron goleando a un Mallorca que se fue del Metropolitano sin tirar a puerta
El ariete noruego volvió a ver puerta y se erige como delantero más en forma de su equipo
Nuevo partido de vacío para un Julián Álvarez que acumula casi tres meses sin marcar en Liga
En el frío madrileño emerge un vikingo noruego que se mueve como nadie en temperatura gélidas. Ni Harry ni Ingrid, la borrasca del Atlético se llama Sorloth. Para el fresco sus goles. Ha monopolizado la producción anotadora de su equipo en lo que va de 2026 con cuatro de los siete tantos totales. El último valió para abrir el camino a la décima victoria consecutiva de su equipo en el Metropolitano, donde la versión rojiblanca todavía no ha claudicado en lo que va de curso. El triunfo lo embolsó Almada de un zapatazo después de que David Lopez se marca en propia.
Tarde fría, pero tranquila para el Atlético al que nada le sienta mejor que jugar en casa. La distancia de los rojiblancos con la cabeza liguera se queda en siete con el Real Madrid y cinco con el Barcelona, aunque los azulgranas con un partido menos. El invierno es menos invierno con Sorloth en clave rojiblanca. Triunfo que sube al Atlético al tren, si es que todavía queda alguno rezagado que pase por la estación. El retraso ferroviario le vendría bien a Julián Álvarez para ponerse en marcha y cortar la sangría de casi tres meses sin marcar en Liga.
En esta ocasión completó el partido, no fue sustituido como en cincos de los últimos seis partidos. El argentino cayó a banda, se involucró en el juego y aportó desde otro lugar que no es el gol. Rezuma cierta ansiedad y lo traduce en precipitación a la hora de tomar decisiones. Tanto de local como a domicilio. Trata de llegar a todo y todo acaba en nada. Quiere dar continuidad a la jugada, centrar, rematar y marcar. Y en esa cadena siempre se le rompe algún eslabón.
Hasta que la anude, buenos son los goles de Sorloth, el delantero más en forma del Atlético. La manta sí dio para tapar los dos extremos de los colchoneros. Arriba se destapaba el mencionado Sorloth y atrás se hicieron fuertes Giménez, de regreso a a titularidad de la que no hay quien baje a Pubill. El español ha pasado de ser un central de circunstancias al mariscal. Ahora es el defensa clave para Simeone. Su altura y corpulencia le permitió maniatar a Muriqi, bravucón donde los haya. Barrios también crece en la sala de máquinas de la que se cayó Baena.
No estuvo fino el ex jugador del Villarreal. Acabó sustituido y con más sombras que luces. Mucho más de lo primero que de lo segundo tuvo el Mallorca, incapaz de tirar a puerta más que una ocasión. Pocas tarde más plácidas recordará Oblak. Pese a ello, aguantó la desventaja por la mínima hasta la hora de partido y Arrasate decidió dar paso a la unidad ofensiva del banquillo. Fue entre el cambio de cartas cuando se pegaron un tiro en el pie.
David López, que había cuajado un buen partido, se marcó en propia tras un centro de Llorente. Desquite por lo de Estambul. El gol cayó como una losa para los bermellones que se diluyeron. Más todavía y se dejaron ir. Aprovechó Almada la desidia para abrochar el triunfo de un zapatazo. Un argentino marcando, aunque no era Julián, que sigue peleado consigo mismo. Lo hace todo menos el gol, eso corresponde a Sorloth, el Yeti del Atlético.