Ibón (32 años) dejó la ciudad para mudarse a una aldea asturiana llena de casas abandonadas: «Vivo perfectamente con 250 € al mes, y solo pago 100 de alquiler»

Ibón Berasategui tiene 32 años y vive en una pequeña aldea de Asturias, donde paga 100 euros al mes de alquiler. Llegó desde San Sebastián con su perra y asegura que puede vivir con unos 250 euros mensuales, una cifra que incluye sus gastos y los del animal.
Berasategui compartió su historia en un vídeo del canal de YouTube Hilux Aventura. Actualmente, en la aldea quedan muchas casas abandonadas y, según el propio Ibón, hoy viven allí entre siete y quince personas como mucho.
¿Cómo vive Ibón con 250 euros al mes en una aldea de Asturias?
Ibón gasta entre 100 y 120 euros al mes en comida para él y para su perra. Muchos usuarios de redes sociales no le creyeron, así que ahora guarda los tickets. «Yo aquí lo he conseguido y lo voy a demostrar», afirmó.
El agua le cuesta 60 euros al año. Para calentarse y cocinar usa una cocina económica (es decir, una cocina de hierro que funciona con carbón y leña). Además, contó que un vecino le ofreció la madera sobrante de una tala, así que no tendrá que comprar leña para el invierno.
La otra parte del ahorro sale de la huerta. Ibón no compró verdura en todo el verano. Plantó un centenar de puerros y unas cincuenta remolachas, y con esa producción se abastecieron tres casas. Además, tenía previsto comprar gallinas para tener huevos casi a diario.

De San Sebastián a una aldea de Asturias para cumplir un sueño
Ibón es de San Sebastián y, según contó al periodista Diego Revuelta, vivir en el campo era su sueño desde los 8 años. Antes pasó tres años en Australia y viajó por el sudeste asiático. Eligió Asturias por los precios, ya que en el País Vasco, Navarra y parte de Cantabria la vivienda era mucho más cara.
Como ejemplo de precios, contó que el piso de sus padres en San Sebastián, de 70 metros cuadrados, tiene un valor de más de 500.000 euros, y que allí un alquiler parte de los 1000 euros al mes.
El paso definitivo llegó de la mano del argentino Axel Connena, que abrió un palacio en la montaña asturiana para atraer nuevos vecinos al medio rural. Ibón lo contrató como mentor y se alojó un par de meses en la casa que Axel le cedió para probar el estilo de vida.
Ibón trabaja como entrenador personal online. Ofrece asesorías de tres meses por videollamada a padres, madres y personas con poco tiempo. Eso le permite organizar su horario, aunque reconoce que paga 300 euros al mes de cuota de autónomos, que es mucho más que su propio alquiler.
El alquiler de 100 euros en una aldea asturiana con casas abandonadas
Ibón admite que su precio no es habitual. «Yo pago 100 euros al mes. Axel paga 150, pero son casos que no vas a encontrar», explicó. Tardó dos meses en dar con la casa y la consiguió por el boca a boca. A cambio, tuvo que pintarla, adecuarla y amueblarla.
Algunas casas vacías de la aldea conservan todavía su interior, como una cocina centenaria con su banco y su alacena. Según lo que tiene entendido Ibón, la mujer que vivía allí se marchó a una residencia de ancianos y la vivienda acabó en manos del ayuntamiento como pago de la deuda.
Para encontrar casa, Ibón recomienda visitar los pueblos y hablar con los vecinos, como le enseñó Axel. «Ven, pasea, habla, conoce y después las oportunidades aparecen», insiste.
Ibón ya compró un terreno urbanizable frente a su casa, donde quiere levantar una vivienda «lo más tradicional posible». Calcula que estará lista en dos o tres años, un proceso que está mostrando en su propio canal de YouTube, Crónicas Berasategui.