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Aplica el método nórdico para dormir en pareja: en qué consiste y qué beneficios tendrás

Aplica el método nórdico para dormir en pareja: en qué consiste y qué beneficios tendrás
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¿Estás cansado de despertar con dolor o molestias por haber compartido cama? Es un problema común de las parejas. Durante años, la ciencia ha investigado este inconveniente intentando dar con la mejor solución posible. Y parece que ya la tienen. Los expertos recomiendan aplicar el método nórdico para dormir en pareja, ¡pero no todo el mundo se atreve a adoptarlo!

El caso es que los especialistas son concluyentes. No hay mejor consejo para un buen descanso nocturno que dormir solos. Nadie te molesta.

¿En qué consiste el método nórdico para dormir en pareja?

La clave es que los seres humanos tenemos diferentes etapas del sueño, por lo que deberíamos no sólo dormir separados sino también hacerlo en habitaciones distintas. Durmiendo juntos, sobre todo en la misma cama, acabamos condicionando el descanso. Cuestiones como los ronquidos y los movimientos, que son particulares de cada individuo, afectan a nuestro acompañante.

Nadie niega el encanto que tiene dormir en pareja. Más que nada cuando conocemos a alguien y todo es un cuento de hadas. Pero transcurrido el tiempo, la recomendación de los especialistas es dormir separados. O al menos hacer la prueba para ver las ventajas y los beneficios inmediatos de esta decisión. En los países escandinavos, quizás algo más fríos emocionalmente, lo tienen en claro hace años.

El método nórdico para dormir consiste en compartir la cama, si no hay ningún impedimento como los ronquidos o los movimientos constantes, pero con edredones individuales. En aquellos países, donde las temperaturas son más bajas, quedarse sin edredón a mitad de la noche porque la pareja se lo ha llevado puede ser causa de divorcio. De ahí el gran interés por dar con una solución.

En sus pruebas, los investigadores nórdicos han demostrado que las parejas que duermen con edredones individuales tienen menos conflictos no sólo a lo largo de la noche sino además en el resto del día. Pero no es el único secreto de las parejas escandinavas. Muchas de ellas optan por las camas anchas. Al sumar varios centímetros, su descanso no está influido por el de su pareja.

Por otro lado, y ya como medida extrema, algunas parejas escandinavas no usan un colchón grande sino que utilizan dos colchones individuales unidos con un protector de colchón doble. El resultado de ello es que los movimientos de uno no llegan a afectar al otro. Una alternativa sería comprar un colchón de los más caros. Pues suelen incorporar tecnologías que impiden que la forma en la que duerme uno de los integrantes de la pareja obstaculice el descanso de la otra. No deberías descartarlos.

¡Súmate a esta tendencia!

Así como la decoración nórdica se ha puesto de moda en España, y muchos interioristas la impulsan, con muebles y edredones entre los principales protagonistas, deberías sumarte a esta tendencia de compartir la cama pero no así el colchón ni el edredón.

Y si aún te parece extraña la posibilidad de no compartir tanto con tu pareja, recuerda que nuestros padres y abuelos compartían asimismo el cojín de la cama. ¡Sí, era único! Poco a poco se fueron dando cuenta de que no tenía sentido que así fuera. Todos tenemos nuestras preferencias en cuanto a cojines, y es posible que el de tu pareja no sea el tuyo. ¿Para qué compartirlos?

¿Qué dicen los psicólogos cuando se trata de dormir separados?

Detrás del método nórdico hay varios estudios psicológicos. La mayoría de ellos abordan la problemática de dormir poco, o mal. Estos informes aseguran que la dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido es un problema de salud grave que suele influir en el bienestar general del ser humano. Son diversos los trastornos derivados de los ronquidos y los movimientos de la pareja.

El más recurrente es el insomnio, que afecta a unos 4 millones de españoles de forma crónica. Se estima que el 60% de ellos son mujeres, y eso se debe a que los hombres son más «inquietos» y «ruidosos» al dormir. Por tanto, afectan más a sus compañeras.

En estas circunstancias, no tiene nada de malo analizar la posibilidad de dormir separados. Por ejemplo que cada uno tenga su propio colchón o su cama. Todo esto, sujeto a la relación de la pareja y cómo vean la situación. Pero definitivamente es una solución válida que vale la pena.

¿Hay alguna razón para dormir juntos?

Si te preguntas si hay motivos para seguir compartiendo la cama, efectivamente los hay. El primero, el ahorro de dinero que supone. No todos contamos con dos habitaciones, dos colchones o dos edredones. De igual modo, podría fortalecer el vínculo para afianzar las relaciones.

Por último, si quieres descansar mejor pero no deseas separarte de tu pareja, puedes fijarte en otros condicionantes del sueño. Propicia el descanso oscureciendo la habitación, deja de lado los dispositivos móviles y cena ligero para evitar los atracones.

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