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Adiós a las alfombrillas de baño: su sustituto ya está aquí y es más cómodo, elegante y duradero

Las alfombrillas de baño
Janire Manzanas
  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Hasta hace sólo unos años, el baño cumplía un papel puramente funcional en el hogar. Sin embargo, la forma de percibir este espacio ha cambiado de forma radical, hasta el punto de convertirse en un templo de bienestar. Este proceso de transformación nos ha «obligado» a sustituir algunos elementos que creíamos indispensables, como las alfombrillas del baño. Su función era clara: absorber el agua al salud de la ducha y evitar resbalones. Sin embargo, ha empezado a ganar protagonismo una alternativa que promete ser más estética, más duradera y más higiénica: la alfombra de bambú.

Lo que empezó como una tendencia asociada a la decoración minimalista y a los baños de estilo spa se ha convertido en uno de los elementos estrella tanto en términos prácticos como de diseño. A diferencia de las alfombrillas tradicionales, la alfombra de bambú no absorbe el agua, sino que permite que se evapore rápidamente gracias a su superficie rígida y separaciones entre lamas. El agua no queda atrapada, sino que se seca con mayor rapidez, lo cual es un gran punto a favor en baños con poca ventilación.

La gran alternativa a las alfombrillas de baño tradicionales

Las alfombrillas que durante años han sido un elemento crucial en el baño, sobre todo las de microfibra o algodón, aunque cumplen su papel de absorber el agua, se pueden convertir en un foco de bacterias y malos olores con el paso del tiempo. Aunque se laven con frecuencia, el desgaste es inevitable, y pueden perder su color original o su capacidad de absorción en cuestión de semanas o, en el mejor de los casos, de meses.

Una de las principales razones por las que las alfombras de bambú están teniendo tanto éxito es su facilidad de limpieza. Mientras que las alfombrillas hay que lavarlas con frecuencia, lo que conlleva un gasto tanto de agua como de energía, éstas se pueden limpiar simplemente con un baño húmedo. A esto hay que sumar que el bambú tiene propiedades antibacterianas, reduciendo la proliferación de microorganismos.

Otro de los puntos fuertes de esta alternativa es su resistencia. Las alfombrillas, aunque sean de la mejor calidad, se desgastan con los lavados y el uso. Mientras, el bambú es un material muy flexible y robusto que, con un mantenimiento básico, puede durar años sin perder suavidad ni deformarse. Eso sí, es importante asegurarse de que está bien tratado o sellado para resistir la humedad.

Una de las principales críticas hacia las alfombras de bambú era la rigidez y la falta de suavidad. Sin embargo, los fabricantes han mejorado muchísimo el diseño, y hoy en día se pueden encontrar bases antideslizantes acolchadas que mejoran la ergonomía. Además, la sensación bajo los pies es más fresca y estable, algo que muchas personas agradecen.

En el baño, la seguridad es un aspecto clave, especialmente en hogares con personas mayores. Las alfombras de bambú cuentan con varios soportes de goma en la parte inferior que mejoran la estabilidad. Además, como no se saturan de agua, no generan esa sensación de superficie encharcada que puede resultar resbaladiza.

Estilo decorativo

Desde el punto de vista estético, el auge de la decoración inspirada en el estilo japonés y en los ambientes tipo spa ha impulsado el interés por materiales naturales. El bambú, con sus líneas limpias y su acabado cálido, aporta un toque de sofisticación muy difícil de lograr con una alfombrilla convencional. El diseño suele ser sencillo, dando como resultado un accesorio que encaja en baños de todos los estilos: listones de madera ensamblados sobre una base antideslizante.

  • Japandi: uno de los estilos estrella de 2026, que mezcla lo mejor del minimalismo japonés y el diseño escandinavo. Prioriza la funcionalidad sin renunciar a la calidez y se caracteriza por colores neutros, materiales naturales, líneas limpias y espacios despejados.
  • Wabi-Sabi: este estilo apuesta por texturas rugosas, materiales orgánicos y piezas artesanales con irregularidades visibles, ya que celebra la belleza de lo natural y lo imperfecto. Los acabados envejecidos, los tonos tierra y las cerámicas hechas a mano conectan con la naturaleza y definen la esencia del Wabi-Sabi.
  • Zen: inspirado en la filosofía budista, el estilo zen busca equilibrio, armonía y tranquilidad. Los colores suaves, los espacios despejados y los elementos naturales como madera, piedra y planta son esenciales. Asimismo, la distribución ordenada y la iluminación tenue favorecen la relajación y el bienestar.

El bambú es una de las plantas que más rápido crecen en el mundo, así que es un recurso renovable muy atractivo desde el punto de vista mediambiental.  ¿Desaparecerán las alfombrillas tradicionales? Es poco probable que desaparezcan por completo, pero lo que sí está claro es que la alfombra de bambú es una de las grandes tendencias de 2026 en la decoración de baños. Más allá del suelo, este material también gana presencia en muebles, accesorios y organizadores gracias a su resistencia, ligereza y estética natural.

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