Cambio climático

Países Bajos logra frenar el océano construyendo una estructura de 700 veces más pesada que la torre Eiffel

Océano, Países Bajos, estructura
Representación ficticia de una represa.
  • Betania Vidal
  • Redactora y analista de contenidos SEO especialista en bienestar, psicología, traducción, creación de sitios web y liderazgo de proyectos online.

En Países Bajos, el mar es una amenaza constante que ha marcado la historia del país durante siglos. Allí, buena parte del territorio está por debajo del nivel del mar y cualquier error puede terminar mal.

Para convivir con esa realidad, los neerlandeses tomaron la decisión de rediseñar la costa. El resultado es una de las infraestructuras más grandes jamás construidas para contener al océano, con un peso que multiplica por 700 al de la Torre Eiffel.

En este artículo repasamos cómo funciona esta barrera, por qué se construyó y qué impacto tiene hoy, en un contexto de subida del nivel del mar y cambio climático. Todo forma parte del sistema Delta Works, estudiado durante décadas por ingenieros, oceanógrafos y expertos en gestión del agua.

Una barrera pensada para convivir con el océano

La estructura se llama Oosterscheldekering y se extiende a lo largo de casi nueve kilómetros entre las islas de Schouwen-Duiveland y Noord-Beveland. Se trata de un sistema complejo de pilares de hormigón y grandes compuertas de acero que se adapta al comportamiento del mar.

En total, la barrera se apoya sobre 65 pilares gigantescos, separados por 62 compuertas móviles. En condiciones normales, estas compuertas permanecen abiertas. El agua entra y sale, las mareas siguen su ciclo y el ecosistema marino se mantiene activo. Solo se cierran cuando se prevén marejadas extremas que podrían provocar inundaciones.

La construcción comenzó tras la gran inundación de 1953, una catástrofe que causó miles de muertos y dejó claro que las defensas existentes no eran suficientes. A partir de ahí nació el Plan Delta, un proyecto nacional que combinó ingeniería, ciencia y planificación a largo plazo.

El peso total de las barreras, diques y sistemas asociados es difícil de imaginar. Conjuntamente superan en cientos de veces la masa de cualquier monumento individual conocido.

Qué impacto tiene hoy esta construcción en Países Bajos

La Oosterscheldekering no solo protege ciudades, campos y carreteras, también cambió la forma en que se entiende la relación entre ingeniería y naturaleza. Durante décadas, la solución habitual era cerrar estuarios y convertirlos en agua dulce. Aquí se optó por otra vía: defender sin aislar.

Gracias a este diseño, la biodiversidad marina se ha conservado en buena parte del estuario del Escalda Oriental. La pesca, la salinidad y las corrientes siguen existiendo, algo clave para la economía local y para el equilibrio ecológico.

Desde el punto de vista de la seguridad, el impacto es directo. El riesgo de inundaciones catastróficas se ha reducido de forma drástica. Es un mecanismo que vuelve los peligros más manejables, incluso en escenarios de tormentas severas.

En un contexto de subida del nivel del mar, esta infraestructura se ha convertido en referencia internacional. Ingenieros y científicos de otros países estudian el modelo neerlandés para adaptarlo a realidades distintas, desde deltas fluviales hasta grandes ciudades costeras.

Lo que demuestra este proyecto es que adaptarse al cambio climático no siempre significa dar un paso atrás. A veces exige conocer mejor el entorno, asumir hasta dónde puede llegar y plantear soluciones pensadas para durar décadas.

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