El PSOE sale al rescate del alcalde separatista de Manacor que dijo «puta España de mierda»
Més-Esquerra, PSOE y AIPC bloquean la moción presentada por Vox, que exigía una condena institucional

El portavoz del Grupo Municipal Vox en el Ayuntamiento de Manacor, Esteban Sureda, ha lanzado un mensaje de extrema dureza tras el Pleno ordinario celebrado anoche. Durante la sesión, el equipo de gobierno (Més-Esquerra, PSOE y AIPC) bloqueó la moción presentada por Vox que exigía la condena institucional de las manifestaciones públicas del alcalde separatista Miquel Oliver, calificadas por Sureda como «insultantes, vejatorias y radicalmente incompatibles con la dignidad del cargo».
La iniciativa buscaba el rechazo explícito del Pleno a los ataques de Oliver contra una parte de la ciudadanía y las instituciones españolas, además de instar a la Federación de Entidades Locales de las Islas Baleares (FELIB) a marcar unos mínimos éticos frente a la deriva de deslealtad institucional de ciertos cargos públicos. Miquel Oliver llegó a decir: «Fachas muertos y puta España de mierda».
Esteban Sureda ha sido tajante al valorar el resultado de la votación: «La política no puede ser un espacio de odio ni de desprecio. Un alcalde no habla sólo en su nombre, habla en nombre de todo un pueblo y Miquel Oliver ha decidido usar la vara de mando como un mazo para golpear la convivencia y denigrar a la nación que representa».
Para el portavoz de Vox, el rechazo de la izquierda a esta moción supone una validación del insulto como herramienta política. «Quien no sabe respetar el cargo que ocupa, no merece ocuparlo. Es inaceptable que se normalice el desprecio a España y a millones de ciudadanos por puro cálculo partidista. La libertad de expresión no es un cheque en blanco para degradar las instituciones», ha afirmado con contundencia.
Durante su intervención, Sureda ha lamentado que el equipo de gobierno haya preferido «mirar hacia otro lado» antes que defender el respeto institucional: «El silencio es complicidad. La falta de condena clara es una renuncia a defender la democracia misma. En Vox lo decimos sin miedo y sin ambigüedades: las instituciones no se protegen escondiendo los problemas bajo la alfombra, sino afrontándolos con firmeza».
Sureda ha advertido de que Vox no dará un paso atrás en esta batalla cultural y ética. «No aceptamos esta deriva radical. Defendemos unos ayuntamientos al servicio de los vecinos, no al servicio del ego ni del sectarismo de nadie. Quien insulta desde la institución, degrada la institución».
Vox Manacor ha reafirmado su compromiso con una política donde se pueda discrepar, pero siempre dentro de los límites del respeto y la lealtad. «Mantenemos una posición irrenunciable: respeto institucional, convivencia cívica y dignidad democrática. Sin excepciones. Sin excusas. Y sin dobles discursos», ha concluido Sureda.