El discurso escrito por Fernando Ónega que puso a prueba el poder político de la televisión
Fernando Ónega creó un discurso a medida de Adolfo Suárez con el que la política irrumpió en la televisión en España
El "puedo prometer y prometo" de Fernando Ónega fue determinante para la victoria de Suárez y UCD
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Con apenas unos folios, Fernando Ónega logró en 1977 poner a prueba el verdadero alcance de la televisión en España y su influencia sobre la audiencia en materia política. El periodista fue el autor del discurso que se convirtió en uno de los iconos de la Transición: el que contenía el famoso puedo prometer y prometo con el que Adolfo Suárez se consagró como el verdadero candidato de la derecha democrática para las primeras elecciones libres tras el franquismo. En menos de 10 minutos en pantalla en los que repitió siete veces esa frase, Suárez afianzó la victoria para UCD desde TVE.
La intención era sólo una: transmitir a la audiencia la seguridad suficiente para que confiaran a ciegas en que Adolfo Suárez estaba dispuesto a hacer las reformas necesarias en España para alcanzar la «normalidad» con una «monarquía democrática», es decir, «un nuevo horizonte», en palabras escritas por Ónega y pronunciadas por Suárez.
Las encuestas internas de UCD en los últimos días de campaña no eran demasiado optimistas. Su principal hándicap era la gran cantidad de partidos que se aunaban bajo sus siglas. Una mezcla de formaciones liberales, regionales y de la democracia cristiana que transmitían una sensación de inestabilidad a los votantes. Se necesitaba un último empujón que acabara con cualquier posibilidad de que el PSOE tomara la delantera. La victoria de Felipe González no se descartaba. Ese último impulso fue la obra de Fernando Ónega.
El periodista buscó una fórmula con la que el espectador entendiera a UCD y Suárez como un mismo ente. La estrategia pasaba por hablar en primera persona a la audiencia y lanzar un mensaje en el que se transmitiera qué era capaz de hacer Suárez al frente del Gobierno y cuál era su verdadero compromiso para hacerlo. En este sentido, el puedo prometer y prometo fue determinante.
«No vengo con fáciles palabras a la conquista de votos fáciles. Sé muy bien que quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciéndole pagar al país a un precio muy caro», advirtió Suárez al comienzo de su mensaje en el cierre de campaña, cuando aprovechó también para subrayar la importancia de celebrar las elecciones que él mismo había convocado: «Las elecciones no resuelven por sí mismas los problemas, aunque es el paso previo y necesario para su solución».

Además, el discurso de Suárez proyectó también un mensaje de honestidad al aclarar que no podía prometer soluciones inmediatas y que quienes sí lo hacían vendían una utopía: «Todo no se puede hacer de la noche a la mañana (…) A nuestra derecha existen partidos y coaliciones que propugnan reformas que nosotros consideramos absolutamente insuficientes y que tienen un talante político que juzgamos poco propicio al diálogo. A nuestra izquierda, los partidos más importantes ofrecen a corto plazo unos objetivos moderados, pero ellos mismos no ocultan que su meta es lograr una sociedad inspirada y dominada por la ideología marxista. UCD constituye la vía media, sin riesgos de improvisación o inexperiencia».
Con ello, era importante también recoger las diferentes realidades de los españoles que sabían «con cuánto esfuerzo» se habían «alcanzado las cotas de desarrollo» en las que se situaba España. Así, enumeró las de «las familias rotas por la emigración», las que «saben de las horas de pluriempleo para alcanzar una mejor calidad de vida y saben también de la dureza de una libertad insuficiente y de los graves y difíciles momentos» que se habían vivido en «los últimos once meses».
El colofón a todo ello fue el puedo prometer y prometo que ha hecho de ese discurso el más recordado de la historia en España en política, precedido de una enumeración de todo lo que no podía prometer Suárez, de sus miradas a cámara y de su imagen en primer plano. La frase de Fernando Ónega, fallecido este martes a los 78 años, de la que los humoristas sacaron provecho en un primer momento para hacer mofa, no sólo dio la victoria a UCD, sino que se convirtió en objeto de estudio en el sector de la comunicación.
El «puedo prometer y prometo» de Suárez y Ónega
«No puedo asegurarles nada de esto, porque somos un país con recursos limitados, con deficientes estructuras, con desigualdades irritantes y con una legislación que no se acomoda a la realidad de 1977.
Pero si ustedes nos dan su voto, puedo prometer y prometo que nuestros actos de gobierno constituirán un conjunto escalonado de medidas racionales y objetivas para la progresiva solución de nuestros problemas.
Puedo prometer y prometo intentar elaborar una Constitución en colaboración con todos los grupos representados en las Cortes, cualquiera que sea su número de escaños.
Puedo prometer y prometo, porque después de las elecciones ya existirán los instrumentos necesarios, dedicar todos los esfuerzos a lograr un entendimiento social que permita fijar las nuevas líneas básicas que ha de seguir la economía española en los próximos años.
Puedo prometer y prometo que los hombres de Unión de Centro Democrático promoverán una forma fiscal que garantice, de una vez por todas, que pague más quien más tiene.
Puedo prometer y prometo un marco legal para institucionalizar cada región según sus propias características.
Puedo prometer y prometo que trabajaremos con honestidad, con limpieza y de tal forma que todos ustedes puedan controlar las acciones de gobierno.
Puedo, en fin, prometer y prometo que el logro de una España para todos no se pondrá en peligro por las ambiciones de algunos y los privilegios de unos cuantos».
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