Tecnología
SEGURIDAD

Una tecnología española se prepara para proteger las comunicaciones frente a la amenaza de los ordenadores cuánticos

PQC Route combina simultáneamente criptografía tradicional y post-cuántica

  • Rafael Sánchez
  • Redactor de Nacional de OKDIARIO. Graduado en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. rafael.sanchez@okdiario.com

La llegada de ordenadores cuánticos suficientemente potentes podría poner en jaque algunos de los sistemas criptográficos que hoy protegen comunicaciones, servicios digitales e información sensible. Aunque esa amenaza todavía no se ha materializado, gobiernos y empresas llevan años preparándose para un escenario en el que sea necesario sustituir parte de la criptografía actual por nuevos sistemas resistentes a la computación cuántica.

En este contexto, la empresa española MUMKEN ha desarrollado PQC Route, una tecnología destinada a proteger las comunicaciones y el acceso a infraestructuras críticas mediante una combinación de criptografía tradicional y post-cuántica. PQC-Route v2.5.5.0 ha obtenido la cualificación del Centro Criptológico Nacional (CCN) y figura como Producto Cualificado en el Catálogo CPSTIC para categoría ENS Alta, según la documentación de la compañía.

¿Para qué sirve PQC Route?

Una forma sencilla de entender la tecnología es compararla con el acceso remoto tradicional a una empresa. Imaginemos que una compañía tiene un servidor interno con información especialmente sensible y necesita que un proveedor externo acceda a una determinada aplicación.

Con una arquitectura basada en una VPN convencional, el trabajador se conecta a la red privada de la organización y posteriormente diferentes mecanismos de seguridad determinan qué sistemas puede utilizar.

El planteamiento de PQC Route es diferente: se restringen las conexiones a rutas expresamente autorizadas. Es decir, el usuario puede disponer de un camino seguro hasta el recurso al que necesita acceder sin que eso implique proporcionarle acceso general a la red corporativa.

Esta arquitectura responde al modelo conocido como Zero Trust, que parte de la idea de que un usuario no debe considerarse automáticamente de confianza por encontrarse dentro de una determinada red.

Un técnico que sólo necesita entrar durante dos horas

Otro ejemplo sería el de una Administración Pública que dispone de una base de datos sensible y necesita permitir temporalmente que un técnico realice una intervención.

En lugar de proporcionarle una entrada más amplia a la red, una arquitectura de este tipo permite restringir la comunicación a la ruta específicamente autorizada hacia el servicio correspondiente.

De este modo, el objetivo no es únicamente cifrar la información que circula por Internet. También se busca reducir qué sistemas quedan al alcance de cada usuario y limitar las posibilidades de movimiento dentro de la infraestructura.

PQC Route utiliza exclusivamente conexiones salientes y establece comunicaciones multicapa mediante túneles criptográficos recursivos, combinando TLS 1.3 y TLS PQC, según explica MUMKEN.

Prepararse antes de que llegue el ordenador cuántico

La segunda característica diferencial está en la criptografía. PQC Route combina simultáneamente criptografía tradicional y post-cuántica, en lugar de depender exclusivamente de una de las dos. Esta aproximación permite preparar las comunicaciones para una futura transición hacia algoritmos resistentes a ordenadores cuánticos.

La compañía destaca además la denominada cripto-agilidad: la capacidad de adaptar la protección de una infraestructura a medida que cambien los algoritmos, estándares y recomendaciones criptográficas.

Es una cuestión relevante porque una infraestructura crítica puede permanecer operativa durante muchos años. La tecnología criptográfica considerada segura cuando se instala un sistema no necesariamente será la misma que resulte recomendable una década después.

El riesgo de guardar hoy información para descifrarla mañana

La amenaza cuántica presenta además una particularidad: no es imprescindible disponer hoy de un ordenador cuántico capaz de romper determinados sistemas para que exista un riesgo.

Un atacante podría interceptar comunicaciones cifradas y almacenarlas durante años con la esperanza de disponer en el futuro de tecnología suficiente para intentar descifrarlas.

Este escenario se conoce habitualmente como «harvest now, decrypt later» —capturar ahora y descifrar después— y resulta especialmente relevante para información cuyo valor o confidencialidad debe mantenerse durante largos periodos.

Por ese motivo, la transición hacia la criptografía post-cuántica no afecta únicamente al día en que aparezca un ordenador cuántico suficientemente potente. Para determinada información sensible, la protección frente a esa eventualidad puede tener que comenzar mucho antes.

Tecnología desarrollada en España

MUMKEN introduce además otro elemento en su propuesta: la soberanía tecnológica. La compañía asegura que PQC Route es resultado del diseño y desarrollo en España de arquitecturas criptográficas propias. La solución permite además realizar despliegues completamente on-premise, de manera que la infraestructura pueda permanecer bajo el control de la propia organización.

Este planteamiento está especialmente dirigido a Administraciones Públicas, Defensa, operadores de infraestructuras críticas y organizaciones con elevados requisitos de confidencialidad, resiliencia y continuidad operativa.

«La soberanía tecnológica no consiste únicamente en conocer el país de origen de una tecnología. Significa tener capacidad para controlar, gobernar y hacer evolucionar la infraestructura que protege la información crítica de una organización», explica Javier Bermúdez, CIO de MUMKEN.

En definitiva, PQC Route intenta resolver simultáneamente dos problemas de ciberseguridad: limitar de manera muy precisa quién puede comunicarse con cada recurso y preparar esas comunicaciones para un futuro en el que la computación cuántica pueda obligar a sustituir parte de la criptografía utilizada actualmente.

La amenaza cuántica todavía pertenece al futuro. La carrera para protegerse frente a ella, sin embargo, ya ha comenzado.