España acelera con el 5G SA, pero sigue lejos de los líderes mundiales
El 5G SA en España ya representa el 8,3 % de las muestras, una de las cuotas más altas del continente
WhatsApp se prepara para cobrar: así sería la futura suscripción de pago y todo lo que cambiaría en la app
Del bolsillo al espacio: la NASA permitirá que sus astronautas usen smartphones

El 5G SA en España empieza a consolidarse como una realidad tangible, aunque todavía lejos de ser mayoritario. El último informe de Ookla, elaborado junto a Omdia bajo el título “A Global Reality Check on 5G SA and 5G Advanced”, ofrece una radiografía clara: Europa avanza tras partir de posiciones retrasadas, pero lo hace a distintas velocidades, y España se sitúa en el grupo de cabeza dentro del continente.
Entre el cuarto trimestre de 2024 y el cuarto trimestre de 2025, la cuota de muestras de 5G SA en Europa pasó del 1,1 % al 2,8 %. Es decir, más que se duplicó en apenas un año. La cifra sigue siendo modesta, pero refleja que las redes 5G independientes empiezan a desplegarse con mayor intensidad frente a las arquitecturas no autónomas, que dependen todavía del núcleo 4G.
Qué es el 5G SA y qué impacto tiene
El 5G SA, o 5G Standalone, es la versión “pura” del 5G. A diferencia del 5G NSA, no utiliza infraestructura 4G como soporte, sino que funciona sobre un núcleo de red propio. Esto permite reducir latencias, mejorar la eficiencia energética y habilitar servicios avanzados como redes privadas, aplicaciones industriales críticas o experiencias de realidad aumentada más estables.
Esto no siempre implica que el usuario note un salto inmediato en velocidad, pero sí sienta las bases para servicios que hoy todavía están en fase de despliegue. Por eso su adopción es un indicador relevante del verdadero avance del 5G.

España, entre los más avanzados de Europa
Dentro de Europa, el crecimiento del 5G SA ha estado impulsado principalmente por Austria, con una cuota del 8,7 %, seguida de España con un 8,3 %, Reino Unido con un 7,0 % y Francia con un 5,9 % en el cuarto trimestre de 2025. Estos cuatro países concentran la mayor parte de las conexiones SA del continente.
En el caso concreto del 5G SA en España, la cuota del 8,3 % es comparativamente alta dentro del entorno europeo. No obstante, el incremento interanual fue más moderado, con una subida de 1,7 puntos porcentuales. Es decir, España ya partía de una posición relativamente avanzada y el crecimiento ha sido más progresivo que explosivo.
Esto sugiere que el despliegue está en marcha, pero todavía lejos de convertirse en la opción dominante para la mayoría de usuarios móviles. En el día a día, muchos terminales compatibles ya están preparados para SA, pero todo depende de la cobertura real de cada operador y de la zona concreta.
La comparación global deja en evidencia a Europa
Si ampliamos el foco, el contraste es evidente. Norteamérica lidera la aceleración en adopción de 5G SA: su cuota pasó del 8,2 % en el primer trimestre de 2023 al 29,9 % en el cuarto trimestre de 2025. En apenas dos años, casi uno de cada tres registros ya corresponde a redes autónomas.
Asia, por su parte, destaca por disponibilidad y volumen. China domina con una cuota de muestras de 5G SA del 80,9 % y más de 10 millones de suscriptores de 5G Advanced, una evolución que va un paso más allá del 5G SA tradicional.
En cuanto a rendimiento, el Consejo de Cooperación del Golfo se consolida como líder mundial en velocidad. Allí se registran las descargas medianas más rápidas del mundo en 5G SA, con 1,13 Gbps. Son cifras que, vistas desde Europa, evidencian la brecha existente en ritmo de despliegue y madurez tecnológica.
Un despliegue desigual, pero en marcha
El informe de Ookla no dibuja un panorama de estancamiento, sino de transición. Europa avanza, España se posiciona entre los países más activos del continente y el 5G SA empieza a ganar peso real en las métricas.
Sin embargo, la distancia con regiones como Asia o determinados mercados de Oriente Medio muestra que el despliegue global del 5G no es homogéneo. Mientras algunos países ya experimentan velocidades cercanas al gigabit sostenido en redes autónomas, otros todavía consolidan los cimientos.
Para el usuario español, la clave está en que el 5G SA en España ya no es solo una promesa técnica. Aunque su cuota aún sea reducida en términos absolutos, el hecho de situarse por encima de la media europea indica que el salto hacia una red 5G completamente independiente está en marcha. La cuestión ahora no es si llegará, sino cuándo será realmente masivo.
Temas:
- 5G