La obsesión del asesino de la niña de Murcia con la madre: «Dijo que me quemaría si no volvía con él»
La Guardia Civil considera que el asesino de la niña de 5 años la mató para vengarse de la madre por negarse a retomar la relación
La madre de la niña asesinada: "Me hizo una llamada, me dijo que la niña estaba en el cielo y ya está"


El presunto asesino de una niña de cinco años en Murcia estaba obsesionado con retomar la relación con la madre de la víctima: «Me dijo que me quemaría la cara si no volvía con él». Ramona, de 47 años, creía que Jesús Jiménez sólo quería hacerle daño a ella tras romper hace meses su relación sentimental. Sin embargo, el detenido le hizo daño a la niña. «Yo me esperaba que me iba a hacer daño a mí porque no aceptaba que dejara la relación, pero lo de la cría no me lo esperaba», ha dicho.
La madre adoptiva de la pequeña víctima ha descrito hoy los 9 años de maltrato de obra y palabra que sufrió por parte de su ex pareja Jesús Jiménez. Lo peor comenzó cuando Ramona decidió dejar a Jesús en el verano del año 2024: «Me decía que me iba a matar», ha contado Ramona entre lágrimas. La madre adoptiva de la pequeña Nadia está segura de que Jesús ha asesinado a la niña. para hacerle daño a ella: «Como no ha podido conmigo, lo ha hecho con la cría».
Durante el minuto de silencio que se ha guardado hoy en recuerdo de la víctima, los familiares de Ramona han denunciado que el presunto asesino de la niña de cinco años era un maltratador y acosaba a su expareja llamándola continuamente por teléfono.
La reconstrucción del crimen de la niña
El presunto asesino Jesús Jiménez, compartía en redes sociales de forma habitual vídeos y fotos de la niña con la que pasaba muchas tardes a pesar de estar separado de la madre. El martes 1 de abril, la recogió para pasar la tarde con ella en la pedanía murciana de Llano de Brujas y durante el trayecto en coche la envenenó.
Los hechos tuvieron lugar la tarde del martes en la pedanía murciana de Llano de Brujas. Tras recoger a la niña como hacía habitualmente, Suso de 47 años se dirigió con Nadia hacia el domicilio de sus padres. En el camino le suministró una cantidad tóxica de medicamentos u otro tipo de droga para acabar con la vida de la menor.
«La niña ya está en el cielo»
El asesino de la niña llegó a casa de sus padres, depositó el pequeño cuerpo en la cama y llamó a Ramona, su ex pareja y madre adoptiva de la menor. Le dijo «La niña ya está en el cielo», antes de coger su coche y huir del lugar.
Fue la madre la que halló el cuerpo de la niña y avisó a la Guardia Civil. Entre tanto, el asesino hizo varias llamadas, una de ellas a su mejor amigo para confesarle el suceso.
La trampa al asesino
Ese amigo del asesino de la niña le tendió una trampa asesorado por la Guardia Civil. Le mintió, le dijo que la niña estaba viva y la habían reanimado.
El amigo, citó al asesino de la niña en Torrevieja para llevarle el dinero que necesitaba para continuar su fuga, pero en su lugar se presentó la Guardia Civil que arrestó de inmediato al fugitivo.
«He hecho algo malo»
Se da la circunstancia de que Suso, el presunto asesino de la niña, es adicto a las drogas y las 36 horas anteriores al crimen había estado de fiesta. A la Guardia Civil llegó a confesarles antes de la detención, por teléfono y entre susurros: «He hecho algo malo».
Los investigadores sospechan que portaba las pastillas con la intención de envenenar a la menor. Los investigadores han accedido a los mensajes con la madre adoptiva en los que demostraba sus celos y su obsesión por volver con ella.
Los guardias creen que el presunto asesino mató a la niña debido a su obsesión por hacerle daño a la madre adoptiva de la pequeña. El sospechoso permanece en la comandancia de Alicante, a la espera de pasar a disposición judicial. Si se confirma la violencia vicaria, este sería el primer caso en el que una menor es asesinada en este año 2025.