El decapitador de Halloween, al juez: «Le corté la cabeza y la lavé con champú»

Halloween
Las pruebas cercan al asesino de Halloween
Ángel Moya

El decapitador de Halloween ha declarado que le cortó la cabeza a la víctima y la lavó con champú, antes de pasear con ella por las calles de Huelva. Ante el tribunal que le juzga ha insistido en que la víctima murió de forma accidental mientras forcejeaban, pero los indicios dicen lo contrario. De hecho, las pruebas forenses y científicas van empujando a Manuel Jesús, el mexicano, hacia la condena de 32 años de cárcel que solicita la familia de la víctima.

Las últimas en declarar han sido las dos médicos forenses que examinaron al presunto asesino en dos ocasiones. En la jornada de este martes, las dos forenses han dejado claro que el presunto homicida no tenía alterada su capacidad volitiva o de decisión cuando cometió el crimen. Recuerdan que el homicida se mostró arrepentido verbalmente, aunque no de forma convincente.

La primera vez que examinaron al acusado fue poco después de su detención por la Policía, cuando Manuel Jesús confesó al juez de instrucción que había asesinado a su amigo Cándido de manera sorpresiva aprovechando que le había dado la espalda y no podía defenderse. Hace unas horas, ante el tribunal que le juzga, cambió su versión y aseguró que la víctima murió al golpearse de manera accidental en la cabeza tras caer durante el forcejeo que ambos mantenían.

Manuel asegura que al constatar que su amigo había muerto, perdió la cabeza y creyendo estar de nuevo en las cárceles de México, donde cumplió condena, lo decapitó, le lavó la cabeza y se fue de paseo con él como cualquier otro día de su vida.

La declaración de los forenses que practicaron la autopsia desmienten su relato. La víctima recibió una quincena de golpes, la mayoría en su cabeza. La que recibió en la parte posterior del cráneo y le produjo la muerte no pudo ser accidental. Los testigos han declarado que, precisamente, el acusado había amenazado previamente a la víctima con cortarle la cabeza.

Por último, las imágenes de las cámaras de seguridad (que publicamos en OKDIARIO) junto al relato de los testigos, prueban que el acusado no «sacó de paseo la cabeza de su amigo creyendo que ambos estaban vivos». Más bien, han contado cómo iba enseñando esa parte del cuerpo de la víctima como si fuera un trofeo, llegando a dejarla durante horas escondida detrás de un árbol, para volver a exhibirla al día siguiente. La comparativa de las prendas que vestía el presunto homicida le delatan.

Por todo esto, el abogado de la familia de la víctima, Marcos García Montes solicita 32 años de cárcel para Manuel Jesús por asesinato con alevosía, robo con violencia, un delito contra la integridad moral y otro más por profanación del cadáver. La Fiscalía, por su parte pide 24 años de cárcel, y la defensa se inclina por homicidio con el atenuante de actuar bajo la influencia de las drogas.

 

 

Lo último en Sucesos

Últimas noticias