Patri y Lester toman la decisión definitiva que afecta a su hija Cala: «La primera y última vez»
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Patri Pérez y Lester Duque han dado un paso importante y muy meditado en relación con la exposición pública de su hija recién nacida, Cala. La pareja ha decidido compartir únicamente una vez las imágenes de la pequeña y no volver a mostrar su rostro en redes sociales, una determinación que, según han explicado, responde a un firme compromiso con la privacidad y la protección de sus hijos. Se trata de una elección definitiva que marca un antes y un después en la manera en la que ambos gestionan su vida familiar ante miles de seguidores.
La noticia llega en un momento especialmente significativo para ambos, tras un periodo de cambios personales, ajustes emocionales y una reorganización completa de su dinámica familiar. Con el nacimiento de Cala, Patri y Lester afrontan una nueva etapa que no solo afecta a su hija recién llegada, sino también a su primogénito, Río, y a la relación que mantienen como padres.
Una pareja muy controvertida
La historia de Patri Pérez y Lester Duque ha estado marcada por distintas fases desde su separación, que se produjo cuando Río era todavía muy pequeño. A pesar de la ruptura sentimental, ambos optaron desde el principio por mantener una crianza compartida, priorizando el bienestar de su hijo y tratando de ofrecerle estabilidad en un contexto inevitablemente nuevo para él. La propia Patri ha reconocido en varias ocasiones que, pese a su corta edad, Río fue consciente de la separación de sus padres, lo que reforzó la necesidad de actuar con especial cuidado en todas las decisiones posteriores.

Meses después de esa separación, la pareja sorprendía al anunciar un nuevo embarazo. La llegada de Cala se producía en un momento de reajuste en su vínculo, en el que aún se estaban redefiniendo los roles y las responsabilidades de cada uno. En un primer momento, Patri explicó que estaba viviendo el proceso de gestación de manera más individual, centrada en su experiencia personal y en su salud emocional. Sin embargo, con el paso del tiempo, Lester fue implicándose de forma progresiva tanto en el seguimiento del embarazo como en las decisiones relacionadas con la futura bebé.
Esa evolución en la implicación ha sido clave para el escenario actual. Lejos de improvisar, Patri y Lester han ido construyendo acuerdos prácticos y emocionales que les permiten funcionar como un equipo en lo relativo a sus hijos, independientemente de su situación sentimental.
La decisión de Patri y Lester
Con el nacimiento de su segunda hija, ambos han tomado una decisión que afecta directamente a la organización de su día a día: reagrupar a la familia en un mismo espacio. El objetivo es facilitar la logística diaria, el cuidado de los dos niños y la adaptación a una etapa especialmente exigente como es el posparto. Esta convivencia no responde a una reconciliación sentimental, sino a una medida práctica pensada para garantizar el bienestar de los menores y una mejor coordinación entre los padres.
Patri ha explicado que su madre solo podrá ayudar durante unos días, lo que hace imprescindible la presencia de Lester para atender a Río y a Cala de forma equilibrada. En este contexto, la colaboración entre ambos se vuelve fundamental, especialmente en las primeras semanas tras el nacimiento, cuando el cansancio, la recuperación física y la atención constante al recién nacido marcan el ritmo de la casa.
La creadora de contenido también ha querido compartir algunos detalles sobre el parto de Cala, al que describió con una expresión muy gráfica, señalando que sintió «un aro de fuego» mientras la pequeña asomaba la cabeza. Un relato sincero y sin edulcorar que refleja la dureza del momento, pero también la intensidad emocional con la que ha vivido la llegada de su hija.
Las imágenes de la pequeña Cala
La publicación de las primeras imágenes de Cala no ha sido un gesto impulsivo. Patri Pérez explicó a través de sus historias de Instagram que decidió compartir un carrusel de fotos tomadas poco después del nacimiento porque le hacía ilusión que sus seguidores conocieran a la pequeña. Reconoció, además, que eran muchas las personas que le habían pedido verla al menos una vez, lo que influyó en su decisión de hacer esta excepción.
Sin embargo, la influencer fue muy clara al subrayar que se trata de una medida puntual. «Soy consciente del peligro que hay en redes sociales y es por eso que esta será la primera y la última vez que comparta fotos de ella», afirmó. Una reflexión que conecta con un debate cada vez más presente entre figuras públicas y creadores de contenido: los límites de la exposición de los menores en plataformas digitales.
Con esta decisión, Patri Pérez y Lester Duque envían un mensaje claro y coherente con su manera de afrontar la maternidad y la paternidad en un contexto de alta visibilidad. La llegada de Cala no sólo ha supuesto una nueva alegría para la familia, sino también la reafirmación de unos límites muy definidos en torno a la intimidad de sus hijos, incluso cuando ello implica ir en contra de las dinámicas habituales de las redes sociales.