Un funcionario de prisiones a punto de morir apuñalado en la cárcel de Soto del Real

Un funcionario de prisiones a punto de morir apuñalado en la cárcel de Soto del Real
Punzón casero.

El preso aprovechó el turno de llamada telefónica para atacar al funcionario apuñalándole en cuatro ocasiones en la espalda y en el cuello con un punzón casero.

Los hechos arrancaron ayer lunes a las 20:15 de la tarde cuando el preso O.M. solicitó hacer una llamada telefónica una hora antes de su turno pero como había cola para llamar se vio obligado a esperar aprovechando el tiempo para reunirse con el párroco de la prisión. Una vez que le llegó el turno no consiguió hablar con su madre por lo que fingió un desmayo. En el momento en que los funcionarios se acercaron para ayudarle el interno se revolvió apuñalando en la espalda y en el cuello a uno de los trabajadores con un punzón casero mientras les culpaba de haber perdido la ocasión de hablar con su familiar. Fueron los propios compañeros del funcionario los que le trasladaron en un coche particular hasta el hospital.

El interno desde 2015 ya había protagonizado otras agresiones a funcionarios. El agresor está en clasificación 91.3, la más restrictiva de los regímenes de vida dentro de la prisión. Se trata de delincuentes que ya han mostrado en varias ocasiones una conducta extremadamente violenta, ya en el exterior con la comisión de los delitos o en el interior de la prisión contra otros internos o funcionarios. Son personas que viven en aislamiento pendiente de revisión cada tres meses, cada vez que pasa ese tiempo se le da una nueva oportunidad de pasar a un régimen más restrictivo.

Los funcionarios de prisiones reivindican desde hace meses la renovación de las plantillas de funcionarios de prisiones, envejecidas e insuficientes para atender la elevada carga de trabajo que sufren. Una reivindicación a la que según los sindicatos de prisiones, el Gobierno hace oídos sordos.

Además denuncian que el protocolo para contabilizar las agresiones en prisión en realidad falsea las estadísticas ya que no incluyen los ataques sufridos por los funcionarios durante las reducciones a presos o aquellas agresiones que no dejan secuelas físicas (aunque sí psíquicas) como secuestros cortos, insultos o amenazas. En Soto del Real especialmente donde según las asociaciones es habitual que en algunos turnos haya un solo funcionario por cada módulo de 120 internos “con el peligro que supone para los funcionarios pero también para los internos” por eso solicitan sin éxito a la Administración el reconocimiento como autoridad (igual que si fueran policías) para los funcionarios que de ésta forma estarían más protegidos.

En palabras de Enrique Rodrigo, portavoz de la asociación ‘Tu abandono nos puede matar’, “las agresiones a funcionarios salen gratis, a éste interno le podría salir una agresión tan grave por una multa de uno a tres meses que no va a pagar por declararse insolvente”.

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