Los investigadores claman al cielo: el ecosistema de la Albufera valenciana recibe 1,5 toneladas de pesticidas al año
El ecosistema de la Albufera de Valencia vuelve a situarse en el centro del debate científico tras conocerse nuevas cifras sobre el impacto de los plaguicidas en sus ecosistemas acuáticos.
Investigadores han calculado que cada año cerca de 1,5 toneladas de estos compuestos terminan entrando en el lago del parque natural, procedentes principalmente del cultivo de arroz que domina buena parte del territorio.
La advertencia llega a partir de un estudio científico desarrollado por investigadores del Instituto Cavanilles de Biodiversidad y Biología Evolutiva de la Universidad de Valencia, que ha seguido con detalle el recorrido que realizan los pesticidas agrícolas desde que se aplican en los campos hasta que alcanzan el lago e incluso el mar Mediterráneo.
Así llegan los plaguicidas al lago de la Albufera de Valencia
Según explican los investigadores, los plaguicidas son arrastrados por el agua de escorrentía y por los sistemas de drenaje agrícola, lo que provoca que alcancen rápidamente las masas de agua del parque natural. De hecho, el estudio indica que la contaminación puede producirse en apenas unas horas después de la aplicación de los compuestos.
Para obtener estos resultados, los científicos han modelizado la dispersión ambiental de ocho pesticidas aplicados durante diez años en los arrozales del parque natural. El análisis se ha realizado bajo condiciones reales de clima, gestión agrícola y circulación del agua.
Los resultados del estudio son contundentes. Cada año se aplican alrededor de 35 toneladas de pesticidas en el Parque Natural de la Albufera. De esa cantidad, unas siete toneladas son emitidas desde los campos de arroz hacia las aguas del parque, mientras que aproximadamente 1,5 toneladas terminan entrando en el lago.
Una parte de los pesticidas también acaba en el Mediterráneo
El análisis también revela que una parte de los contaminantes continúa su recorrido más allá del parque natural. Concretamente, alrededor de 0,6 toneladas de pesticidas salen del sistema a través de las golas y terminan llegando al mar Mediterráneo.
Entre los compuestos utilizados en los arrozales, el más aplicado es el herbicida Bentazona, del que se emplean unas 11 toneladas. El cultivo del arroz ocupa aproximadamente 130 kilómetros cuadrados dentro del parque natural, cuya superficie total alcanza los 209 kilómetros cuadrados.
El estudio también identifica cuáles son los compuestos que representan mayor riesgo para los organismos acuáticos. Entre ellos destacan los fungicidas Azoxistrobin y Difenoconazol, así como el herbicida MCPA.
El mayor riesgo para la fauna acuática aparece en agosto
De acuerdo con el investigador Andreu Rico, las zonas con mayor exposición se localizan en el sur del lago. En este punto confluyen las aguas de retorno procedentes de los campos agrícolas, que transportan una elevada carga de contaminantes.
El trabajo científico también detecta que durante la campaña de cultivo pueden aparecer mezclas de hasta cinco pesticidas al mismo tiempo en el lago. En determinados momentos, estas combinaciones superan simultáneamente el umbral de riesgo establecido.
El periodo más crítico se registra en agosto. En ese momento, los niveles de contaminación pueden alcanzar valores capaces de provocar efectos crónicos en hasta el 40% de las especies acuáticas presentes en el lago.
Según los investigadores, este dato confirma que el impacto de los pesticidas no se limita únicamente a los arrozales. La contaminación, señalan, se extiende a todo el sistema acuático del Parque Natural de La Albufera.