El animal más raro de la ganadería española sólo existe en Extremadura, es ‘azul’ y está en peligro de extinción
En algunas ciudades las gallinas son un problema, pero en la ganadería son un animal indispensable. Por ejemplo, en Extremadura tienen una especie única caracterizada por tener el plumaje gris azulado. Lo malo es que está en peligro de extinción.
Por supuesto, hablamos de la gallina extremeña azul, una raza ganadera que sólo cuenta con un censo de unos cuantos miles de ejemplares. El propio Ministerio de Agricultura la tiene reconocida. Pese a su escaso número, es de las más valoradas.
Todo porque hablamos de una raza autóctona muy valorada por los avicultores por su resistencia, su capacidad para vivir en libertad y su doble producción de huevos y carne. Durante siglos fue habitual, pero la avicultura industrial está mermando el censo desde mediados del siglo XX.
La gallina extremeña azul: una especie única de Extremadura en peligro
La gallina extremeña azul es una de las razas ganaderas autóctonas más singulares del país. Su rasgo más característico es su plumaje gris azulado, una tonalidad poco habitual en gallinas domésticas.
Esta raza está reconocida oficialmente por el Ministerio de Agricultura dentro del distintivo 100% raza autóctona, un sello que identifica productos procedentes de razas ganaderas tradicionales españolas y que busca fomentar su conservación.
En el caso de esta gallina, el logotipo puede utilizarse en huevos, carne y productos elaborados procedentes exclusivamente de esta estirpe.
Prácticamente sólo existen en Extremadura, especialmente en la provincia de Badajoz, aunque también hay pequeños núcleos en Cáceres.
Precisamente la limitada distribución geográfica explica por qué la gallina extremeña azul está incluida en el Catálogo Oficial de Razas de Ganado de España como raza en peligro de extinción.
Por qué las gallinas extremeñas azules están tan valoradas entre los ganaderos
Más allá de su rareza, la gallina extremeña azul destaca por sus cualidades productivas. Se trata de una raza de doble aptitud. Es decir, se cría tanto por su carne como por sus huevos.
Las gallinas comienzan a poner alrededor de las 21 semanas de vida y pueden alcanzar producciones cercanas a 200 huevos al año por ave. El peso de los huevos suele situarse entre 53 y 63 gramos en el primer ciclo de puesta.
Tradicionalmente se ha criado en libertad en cortijos y pequeñas explotaciones, ya que tiene bajos requerimientos alimenticios y es capaz de buscar parte de su alimento en el campo.
Además, es un animal activo, que busca comida, se acicala y desarrolla de forma natural los rituales de cortejo, reproducción y anidamiento.
Otro factor importante es que son gallinas muy resistentes a enfermedades y llaman la atención por el buen comportamiento. Por todo ello, es una raza especialmente adaptada a sistemas ganaderos de producción extensiva.
El papel de la ganadería para evitar la desaparición de las gallinas autóctonas de Extremadura
La supervivencia de la gallina extremeña azul depende en gran medida del trabajo de los criadores que mantienen viva la raza. En este sentido juega un papel clave ACGEXA, la Asociación de Criadores de la Gallina Extremeña Azul.
Esta entidad se fundó en 2010 con el objetivo de conservar y mejorar la raza. Actualmente cuenta con 23 ganaderías asociadas, que trabajan de forma coordinada para mantener el libro genealógico de la gallina y desarrollar su programa de cría.
La asociación está dirigida por una Junta Directiva que gestiona y representa los intereses comunes de los criadores. Está compuesta por un presidente, un vicepresidente, un secretario, un tesorero y cuatro vocales.