Turismo interior

Ni El Cares ni El Caminito del Rey: en Aragón hay otra ruta senderista con pasarelas colgantes sobre un río y apta para familias

ruta senderista
Pasarelas de Panticosa. Foto: Municipio de Valle de Tena.
  • Alejo Lucarás
  • Periodista y redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

En muchas ocasiones, quienes tienen afición por el senderismo no se conforman con la ruta senderista del momento en redes. Y es que, por ejemplo, cuando se habla del tema, solo dos caminos copan la conversación: el del desfiladero del Cares, en los Picos de Europa, y el del Caminito del Rey, en Málaga. Y aquí está el problema, porque los dos tienen lista de espera.

Por su parte, Aragón, que no necesita publicidad para enamorar al senderista, tiene su propia respuesta desde 2021. Se trata de una ruta con pasarelas colgantes sobre un río pirenaico, en plena provincia de Huesca, que se completa en una hora y no requiere ninguna preparación técnica previa.

¿Cuál es la ruta senderista con pasarelas colgantes del Pirineo aragonés que nadie se puede perder?

La ruta que nos compete en esta ocasión es la de las Pasarelas de Panticosa. Estas recorren el congosto de Santa Elena, un desfiladero del río Caldarés en el Valle de Tena (Huesca). Las estructuras metálicas van ancladas directamente en la pared de roca del cañón y se suspenden hasta 25 metros sobre el agua.

El trazado completo es circular y mide alrededor de 2,3 kilómetros y 160 metros de desnivel acumulado, pero la sección de pasarelas tiene 800 metros de longitud. La duración aproximada es de una hora, aunque el ritmo puede variar según las paradas y el tiempo que cada grupo dedique a observar el cauce desde las pasarelas.

Vista de las Pasarelas de Panticosa
Vista de las Pasarelas de Panticosa. Foto: Kent Wang en Wikimedia Commons.

La ruta se inauguró en 2021 y desde entonces encabeza los listados de excursiones recomendadas en el Pirineo aragonés.

Su ventaja sobre el Cares o el Caminito del Rey es clara: la masificación no es un problema, y reservar con días de antelación sigue siendo suficiente.

Lo mejor para ver en esta ruta senderista: el congosto de Santa Elena, el Caldarés y los restos de una ermita del siglo XIII

Lo que rodea a las pasarelas añade tanto interés como las propias estructuras. A pocos metros del recorrido se conservan los restos de la ermita de Santa Elena, datada en el siglo XIII. La historia y la geología comparten espacio en esta excursión de forma poco habitual.

El congosto en sí (el estrecho cañón por el que el Caldarés talló su paso durante milenios) tiene paredes verticales que se cierran sobre el caminante desde ambos lados. Esa angostura, combinada con la altura de las pasarelas, crea una sensación de escala difícil de reproducir.

Por su parte, las aguas del Caldarés, vistas desde arriba, muestran la transparencia característica de los ríos de alta montaña. En días de buena luz, el verde azulado del agua contrasta con la roca gris del cañón en uno de los encuadres más fotogénicos del Pirineo oscense.

La combinación de todos estos elementos (las pasarelas, el agua, la roca y los restos medievales) hace de esta excursión una de las más completas de la provincia de Huesca, donde el turismo de naturaleza activa ha crecido de forma sostenida en los últimos años.

Precio, horario y condiciones para hacer esta ruta senderista con niños

Las Pasarelas de Panticosa tienen entrada de pago. Actualmente, son tres euros por persona si se compra en la web oficial y cuatro euros en la máquina expendedora del propio recorrido. El horario de apertura es de 10:00 a 17:40 horas.

Y atentos porque hay dos restricciones de acceso: el recorrido está prohibido para menores de siete años y para quienes no superen los 130 centímetros de altura. Fuera de esas condiciones, no hace falta equipamiento técnico ni experiencia previa. La ruta se adapta bien a un ritmo familiar.

El acceso sale desde Panticosa, en el Valle de Tena, a menos de 90 kilómetros de Huesca capital. En cuatro años desde su apertura, las pasarelas han convertido al Valle de Tena en destino senderista de primavera y verano: Formigal mueve turistas doce meses al año.

Alquézar y Montfalcó: las otras dos rutas con pasarelas que Huesca tiene en cartera

La provincia de Huesca tiene dos rutas más con pasarelas. Por empezar, las de Alquézar recorren el cañón del río Vero en el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara: un circuito de unos tres kilómetros, seis euros de entrada para adultos y tres para niños de entre seis y doce años.

Las de Montfalcó bordean el cañón del río Noguera Ribagorzana, en la frontera entre Aragón y Cataluña, y son las más exigentes de las tres: escaleras verticales y cañones de más de 500 metros de profundidad. El aparcamiento desde el acceso catalán sale a ocho euros.

Por último y no menos importante, hay que mencionar que las pasarelas de Alquézar tienen un aliciente faunístico. El quebrantahuesos puede avistarse durante el recorrido. El Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara es uno de los territorios de referencia de esta especie en toda Europa.

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