Los agricultores valencianos cubren de mallas sus frutas cítricas para evitar que las abejas las polinicen y aparezcan semillas
Algunos agricultores protegen sus campos con robots e inteligencia artificial, pero los citricultores valencianos han encontrado una solución mucho más sencilla para evitar que las abejas polinicen sus naranjas y mandarinas: colocar mallas.
Al cubrir los árboles con mallas durante la floración se consigue que las abejas no lleguen a la flor, y se evita un problema que tiene un impacto comercial enorme.
La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) ya está probando el método en su Finca Experimental Sinyent para medir si las mallas antipolinización pueden reducir la llamada pinyolà y, además, si el sistema resulta viable en costes y manejo.
Cómo los agricultores valencianos cubren los cítricos para evitar la polinización de las abejas
Puede parecer una idea demasiado básica, pero las mallas son muy útiles ya que tienen un tramado especial, que impide el paso de las abejas cuando intentan entrar en contacto con las flores de los cítricos.
De momento AVA-ASAJA está probando el experimento en variedades con problemas de semillado, entre ellas Nadorcott, Leanri y Orri. Es decir, mandarinas y cítricos en los que la presencia de semillas puede complicar la comercialización.
Es importante remarcar que el objetivo no es eliminar a las abejas, sino crear una barrera física temporal para evitar la polinización cruzada entre plantaciones durante la floración.
Y es que, justamente, es la polinización cruzada lo que puede provocar la aparición de semillas que, aunque no restan sabor, pueden molestar al consumidor final.
Por qué la ‘pinyolà’ es tan preocupante para los agricultores valencianos
Según AVA-ASAJA, la pinyolà es uno de los principales males del sector citrícola valenciano desde hace al menos 30 años. El problema está en la convivencia entre variedades.
Por ejemplo, determinadas plantaciones pueden inducir semilla en otras, y eso abre un conflicto agronómico y económico, ya que el fruto sigue siendo cítrico, pero ya no responde igual a la demanda comercial.
Eso hace que la malla sea una solución eficiente si impide el acceso de los insectos polinizadores a la flor, y limita la fecundación que acaba generando semillas en el fruto.
No se trata sólo de que sea eficaz, sino de que tenga un coste bajo. Cubrir árboles con mallas requiere tiempo, mano de obra y una operativa que debe encajar con la realidad de las explotaciones.
Por ello en el experimento de Sinyent han probado dos formas de colocación en los cítricos. Una es manual y está pensada para zonas donde no entra la maquinaria. La otra usa un sistema mecanizado con un apero específico para instalar y recoger la cubierta directamente sobre el árbol.
Las mallas contra las abejas deben funcionar sin encarecer los cítricos
Lo que preocupa a los agricultores valencianos no es tanto si la malla para frenar la polinización de las abejas es eficaz, sino que su instalación no dispare los gastos.
De hecho, la mecanización busca mejorar la operatividad en campo y reducir los costes de mano de obra. Otro aspecto importante es que el sistema permita seguir haciendo tratamientos fitosanitarios.
La malla debe bloquear el paso de las abejas, pero no impedir que el producto llegue a la copa del árbol cuando el cultivo lo necesite.
Además, los agricultores piden apoyo público para implantar estas herramientas sin tener que afrontar ellos solos una gran inversión.