La Reconquista

El día en el que el rey musulmán se acercó al rey Fernando, y dijo: «Tomad, Señor, las llaves de vuestra ciudad»

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Reconquista
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  • Fernando Larruscain
  • Estudiante de periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Redactor de SEO en OKDIARIO. Apasionado del deporte y de las MMA.

Llegando al final de la Reconquista de la península ibérica por parte de los Reyes Católicos, un 2 de enero de 1492, el rey musulmán Boabdil rindió y entregó las llaves de Granada a Fernando II de Aragón. Este mismo día se consagró el fin de la Reconquista.

El reino nazarí se encontraba en una profunda crisis que derivaba de una lucha por el poder familiar entre Boabdil, su padre y su tío. Para añadir más presión a la ciudad, los Reyes Católicos decidieron construir una ciudad-campamento a las puertas de Granada, cortando todo suministro de comida y ayuda exterior. Tras meses de aislamiento, la ciudad colapsó por falta de recursos y fuerte hambruna, obligando al rey musulmán a firmar un pacto de rendición.

El día que terminó la Reconquista

Muchos escritos históricos recogen este momento que marcó la historia de España antes de su nacimiento oficial. Cronistas castellanos recogieron la frase que pronunció Boabdil al entregar las llaves de la ciudad a Fernando II: «Toma, Señor, las llaves de tu ciudad, que yo y los que estamos dentro somos tuyos». Momentos antes de la entrega de las llaves, el rey musulmán amagó bajarse del caballo para besar la mano de Fernando II. El rey cristiano, por respeto y como gesto de honor, le impidió desmontar y rehusó estrechar su mano.

En el momento de la recogida de las llaves, una vez las recibió Fernando II, decidió entregarlas a la reina Isabel I de Castilla. Ella, a su vez, se las transfirió al príncipe Juan y finalmente fueron custodiadas por el conde de Tendilla.

Este acto oficial y público de la capitulación se desarrolló a las afueras de la ciudad, en el arenal del río Genil, al lado de lo que hoy se conoce como la Ermita de San Sebastián.

Las condiciones de la rendición de Granada

El miedo a una revuelta interna por las hambrunas fue el detonante que obligó a Boabdil a adelantar la rendición y entrega de llaves. Pero el incentivo definitivo que hizo que firmase la rendición fue el generoso documento que ofrecieron los reyes cristianos en noviembre de 1491, conocido como las Capitulaciones de Santa Fe.

Los Reyes Católicos, quienes querían poner cuanto antes fin a la guerra, decidieron firmar una serie de ventajas para los musulmanes. A los ciudadanos se les permitió mantener sus condiciones religiosas, sus leyes, sus propiedades y sus costumbres. Al rey Boabdil se le compensó de forma económica y el señorío de las Alpujarras, una región montañosa donde podría seguir gobernando a menor escala.

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