Importante giro de guión en la egiptología: descubren que las princesas del Antiguo Egipto ya usaban sus propias armas hace 4.000 años
Un análisis de los restos óseos de seis miembros de la realeza del Antiguo Egipto ha revelado que las princesas de la corte manejaban sus propias armas hace unos 4.000 años. El trabajo se publicó en la revista científica Frontiers in Environmental Archaeology en julio de 2026.
El equipo reexaminó seis esqueletos de la realeza que se conservaban de forma parcial. Los restos proceden de la necrópolis de Dahshur, al sur de El Cairo, y pertenecen al final del Imperio Medio, entre el 1850 y el 1700 a. C. Se trata de una etapa clave para la egiptología.
La investigación la firmaron especialistas de la Universidad de Beni-Suef (Egipto) y del Instituto de Bioarqueología de Londres.
¿Qué revelan los huesos de las princesas del Antiguo Egipto?
El equipo de egiptólogos halló en los huesos señales de un desarrollo muscular marcado en brazos y hombros, compatible con la práctica habitual del tiro con arco. Para los autores, las armas depositadas en las tumbas femeninas se usaron de verdad y no eran objetos meramente simbólicos.
El resultado responde a un viejo debate de la egiptología sobre la función de las armas en los enterramientos de mujeres. Hasta ahora se interpretaban como un adorno o un símbolo de estatus, sin un uso real detrás.
La princesa Noub-Hotep presentaba inserciones musculares robustas en los huesos del antebrazo y una curvatura en el segundo hueso de la mano, junto a las flechas depositadas en su ajuar funerario. La princesa Khenmet mostraba un ensanchamiento en la zona del codo asociado al gesto repetido de tensar el arco.
En el caso de la princesa Itaweret, las marcas en ambas clavículas y en los músculos del pecho también apuntaban al tiro con arco. La princesa Ita, por su parte, conservaba señales de haber sujetado con frecuencia armas de mano, como dagas o mazas.
Un giro en el papel de las mujeres de la élite del Antiguo Egipto
«Los miembros de la familia real, y en especial las mujeres, participaban de forma activa en actividades exigentes y de gran destreza, como el tiro con arco y la caza», afirmó Zeinab Hashesh, del Departamento de Arqueología de la Universidad de Beni-Suef y autora principal del trabajo, en declaraciones recogidas por el medio especializado Phys.
El estatus de estas mujeres, según Hashesh, pudo redefinir o ampliar los roles de género que la egiptología les atribuía. El análisis se apoya en los restos del rey Hor y de cinco mujeres de la corte, entre ellas cuatro hermanas, hijas del faraón Amenemhat II.
Fracturas curadas y cuidados médicos en la corte del Antiguo Egipto
Los huesos también guardaban rastros de lesiones. La princesa Itaweret presentaba fracturas de costillas ya curadas y fracturas por estrés en el pie, atribuidas a una caída desde cierta altura o a un golpe fuerte en el pecho.
El rey Hor mostraba una fractura completamente consolidada en un hueso de la mano derecha, producida años antes de su muerte. La ausencia de una mala alineación o de infección indica que recibió un tratamiento cuidadoso, en línea con los conocimientos del Papiro Quirúrgico Edwin Smith.
Unos restos redescubiertos en el Museo Egipcio de El Cairo
Los esqueletos analizados se localizaron de nuevo en el Museo Egipcio de El Cairo durante un proyecto de catalogación en 2020, según Phys. Los cráneos, salvo el del rey Hor, se habían trasladado tiempo atrás a la Escuela de Medicina de El Cairo y se dieron por perdidos.