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Mitos y verdades que rodean el colesterol

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Se dice que ciertos alimentos como el ajo pueden reducir el colesterol de manera notable.

El pescado azul aporta ácidos grasos Omega 3 y ello es bueno para proteger la salud cardiovascular y con esto poder controlar el colesterol.

Eliminar las grasas trans es clave para proteger la salud y salvar vidas: la OMS estima que cada año la ingesta de grasas trans causa más de 500.000 muertes por enfermedades cardiovasculares.

Y todo ello está relacionado con el aumento del colesterol malo que, cuando surge, provoca el desarrollo de ciertas enfermedades. Todo esto es cierto, pero es el colesterol está rodeado de diferentes mitos y verdades. Lo vemos.

El ajo permite bajar el colesterol

Se dice que ciertos alimentos como el ajo pueden reducir el colesterol de manera notable. Algunos estudios manifiestan que no es algo que esté demostrado del todo. Si bien es bueno comer ajo para nuestra salud, aunque sin pasarnos, estudios recientes concluyen que realmente no hay una relación directa entre el ajo y la reducción de colesterol.

Aumento del consumo de pescado azul para reducir el colesterol malo

El pescado azul aporta ácidos grasos Omega 3 y ello es bueno para proteger la salud cardiovascular y con esto poder controlar el colesterol. Por tanto es una frase verdadera. De manera que es el momento, si todavía no lo haces, de incorporar el pescado azul en tu dieta. Así podemos obtener vitaminas y minerales en la caballa, el atún o el salmón.

El marisco y la relación con el colesterol

Se habla también mucho sobre la relación que hay entre el marisco y el colesterol, pues se tiene la creencia que hace subir directamente el colesterol malo. Pero tampoco es cierto del todo, según profesionales. El marisco tiene propiedades beneficiosas para nuestro organismo. Tiene colesterol, pero menos de lo que pensamos, pues además es también, igual que el pescado azul, rico en ácidos grasos omega 3 y esteroles que resulta que bajan el colesterol malo.

Recomendaciones

La OMS recomienda que la ingesta total de grasas trans se limite a menos del 1% de la ingesta energética total, lo que se traduce en menos de 2,2 g/día con una dieta de 2000 calorías. Pues este tipo de grasas aumentan los niveles de colesterol LDL, un biomarcador comúnmente aceptado para el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como hemos destacado, y disminuye los niveles de colesterol HDL, que desplaza el colesterol desde las arterias hasta el hígado.

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