Dr. López-Ríos: «El diagnóstico molecular en cáncer de pulmón debe ser universal»
"La llegada de alectinib marca un cambio cultural en oncología"
"Identificar biomarcadores a tiempo mejora el pronóstico del paciente"

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OKSalud entrevista al Dr. Fernando López-Ríos, jefe de Sección de Anatomía Patológica del Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid y experto reconocido en diagnóstico molecular del cáncer de pulmón. En el marco de la reciente aprobación por parte del Ministerio de Sanidad de Alecensa® (alectinib) como primera terapia adyuvante dirigida para el cáncer de pulmón no microcítico (CPNM) ALK+ en estadios tempranos, conversamos con el especialista sobre la importancia del diagnóstico molecular, la identificación precoz de pacientes y el papel clave de los patólogos en la selección de terapias dirigidas que mejoran el pronóstico.
Pregunta.- Doctor López-Ríos, usted ha señalado que el diagnóstico molecular es la piedra angular de la medicina de precisión. ¿Por qué es especialmente relevante en los pacientes con CPNM ALK+ en estadios tempranos?
Para mí es particularmente relevante porque supone la llegada del tercer biomarcador al entorno de los pacientes con cáncer de pulmón no microcítico en estadios iniciales. Esto representa una auténtica puerta de entrada para convencernos, como comunidad médica, de que debemos intentar realizar estudios de secuenciación masiva a todos los pacientes con cáncer de pulmón, independientemente del subtipo histológico o de la estratificación clínica. Más allá de la excelente noticia que suponen los resultados de eficacia clínica con alectinib en este contexto, estamos ante un cambio cultural en la forma de abordar el estudio de biomarcadores en estos pacientes.
P.- ¿Cómo ha cambiado la rutina del análisis de biomarcadores como ALK, EGFR y PD-L1 en los últimos años y qué impacto tiene en la selección de tratamientos dirigidos?
R.- El principal cambio es que hoy activamos la solicitud de biomarcadores de forma refleja desde el momento del diagnóstico. Esto mejora de manera muy significativa los circuitos diagnósticos, especialmente en términos de tiempos de respuesta. Disponer de estos circuitos reflejos, tanto desde el punto de vista organizativo como tecnológico, nos permite acortar de forma notable el tiempo hasta obtener resultados. Además, contamos con acceso generalizado a la secuenciación masiva, o NGS, que posibilita el estudio exhaustivo de múltiples dianas terapéuticas. Ya no hablamos de analizar uno o dos genes, sino cientos de genes y miles de alteraciones en un único experimento. Esa es, sin duda, la gran transformación de los últimos años.
P.- La aprobación de alectinib en adyuvancia supone un cambio relevante en el tratamiento del CPNM ALK+. Desde Anatomía Patológica, ¿cuáles son los principales desafíos para identificar correctamente a todos los pacientes elegibles?
R.- El primer gran desafío es lograr que estos circuitos de determinación se activen de forma automática y sistemática. El segundo reto fundamental es garantizar la equidad en el acceso a estas determinaciones, de modo que no dependan del hospital o de la comunidad autónoma en la que se encuentre el paciente. Todos deberían tener acceso, especialmente a la NGS, que es la metodología más recomendada actualmente, aunque existan otras técnicas válidas. Estos cambios organizativos y la equidad en el acceso a la tecnología son claves.
P.- ¿Qué papel desempeñan los servicios de Anatomía Patológica en la toma de decisiones clínicas tempranas?
R..- Tenemos un papel muy relevante en establecer circuitos de decisión independientes dentro del recorrido del paciente con cáncer de pulmón. Esa autonomía nos permite contribuir de forma decisiva a que los resultados estén disponibles de manera rápida, fiable y con altos estándares de calidad. Diría que esas tres características —rapidez, fiabilidad y calidad— definen nuestro papel en este contexto.
P.- Desde su experiencia, ¿qué importancia tiene la colaboración multidisciplinar para que avances como alectinib beneficien realmente a los pacientes desde fases tempranas?
R.- Es absolutamente imprescindible. La oncología de precisión exige mejorar la comunicación entre todos los profesionales implicados. De ahí la importancia de los comités clínicos y, en particular, de los comités moleculares de tumores, donde se integra y discute toda la información relevante del paciente. De hecho, recientemente se han publicado guías y recomendaciones muy influyentes tanto por parte de la ESMO como de la Asociación Internacional para el Estudio del Cáncer de Pulmón, que refuerzan el papel de estos comités como foros de comunicación eficientes y esenciales.
P.- En la presentación de la financiación de Alecensa® se subrayó la importancia de identificar a los pacientes desde el tejido quirúrgico o la biopsia. ¿Cuáles son los principales retos técnicos y logísticos?
R..- El reto tecnológico pasa por disponer de las herramientas adecuadas. Aunque existen distintas metodologías, la complejidad actual del cáncer de pulmón y el número creciente de dianas terapéuticas hacen que la secuenciación masiva sea la opción más recomendable. Afortunadamente, cada vez más hospitales y regiones tienen acceso a estas tecnologías. El segundo reto es logístico y cultural: convencernos de que estas determinaciones deben hacerse de forma rápida y correcta. En este sentido, la llegada de alectinib en este contexto clínico puede servir como un estímulo clave para optimizar estos procesos.
P.-. ¿Qué mensaje le gustaría trasladar a pacientes y profesionales sanitarios sobre la detección temprana de alteraciones genómicas y el acceso a terapias dirigidas?
R.- El mensaje es claro: todos los pacientes deberían tener acceso, en el momento del diagnóstico, a estudios de secuenciación masiva. Estos resultados deben estar disponibles desde el inicio de la toma de decisiones clínicas, tanto para el tratamiento como para el seguimiento. El objetivo debe ser que la determinación de dianas terapéuticas mediante NGS sea algo universal.