Nobel para Barbacid sin pasar por los deshilachados Princesa de Asturias

Palomo Barbacid
  • Graciano Palomo
  • Periodista y escritor con más de 40 años de experiencia. Especializado en la Transición y el centro derecha español. Fui jefe de Información Política en la agencia EFE. Escribo sobre política nacional

Todo es susceptible de empeorar. Como muestra la Casa Real. Echamos en falta al anterior jefe de la Casa, el gran Jaime Alfonsín, probo que fue y sin aditamentos políticos, y al no menor, Jordi Gutiérrez. Sus sustitutos aparecen como becarios asustados. Parecen no entender que en las dos ocasiones en que la República en España se instaló en el trono de la Monarquía, se debió a que la derecha, tradicional aliada de esta forma de Estado, decidió hacer un corte de mangas, primero a Isabel II y, posteriormente a Alfonso XIII, bisabuelo del actual Felipe VI. El rey tiene que ser neutral, exquisitamente neutral, a derecha e izquierda y de cuando en vez decir al leviatán que le presenta como un juguete de feria que tiene un rol constitucional de singular importancia de representación para la nación en su conjunto. Comprendo también que las circunstancias de todo tipo no son nada fáciles para el jefe del Estado. Siempre hemos creído que se trata de un rey prudente, sí, pero ello no es óbice para dejar claro que la Corona es algo más que una baratija.

Escrito lo anterior, los Premios Princesa de Asturias han obviado incomprensiblemente al investigador científico más universal en la actualidad y desde hace muchos años. Equiparable a Ramón y Cajal y con mucho más prestigio en el mundo actual que el aragonés. Tampoco los Premios Princesa de Asturias son lo que eran. Se echa en falta al fundador, Graciano García, con su buen juicio y su enorme talento mediático para poner dichos premios en el mapa mundial. Lo de ahora es otra cosa. Y lo escribo siendo muy consciente de que el paso del tiempo a todos nos llega.

He preguntado en numerosas ocasiones a mi gran amigo Mariano Barbacid, que, además de profesional del microscopio, es un extraordinario y sencillo ser humano, las razones por las que todavía no tiene ese premio made in Spain. Tampoco es que lo conceda mayor importancia… «Ellos sabrán… Prefieren los que se apellidan Steward o Hawking…».

Sería cruel ironía que a Mariano le galardonaran con el Nobel mientras los de su casa miran a otro lado y luego no acuden a Oviedo.

Lo último en Opinión

Últimas noticias