Las cifras del paro tienen más trampas que una película de chinos

paro

Basta con bucear un poco en las cifras de empleo vendidas a bombo y platillo por el Gobierno para llegar a la conclusión que hay más maquillaje que otra cosa. Porque si a la trampa contable que consiste en sacar de las listas del paro a los centenares de miles de personas que están desempleados, pero tienen la consideración de fijos discontinuos y no figuran en las estadísticas le añadimos el dato de que la mitad de los nuevos empleos son públicos llegaremos fácilmente a la conclusión de que la recuperación del mercado de trabajo es una entelequia. Y es que el empleo privado, el que verdaderamente se traduce en productividad de la economía, languidece fruto de unas políticas que suponen para las empresas una inasumible carga fiscal.

Resulta paradójico que el turismo haya generado esta Semana Santa menos empleo que las distintas administraciones públicas, que han engrosado en 35.000 el número de empleados. No es verdad que el empleo se esté recuperando, porque lo que está pasando es que el Gobierno se ha lanzado a una estrategia dañina de inflamiento artificial del mercado laboral que tiene mucho que ver con la captación del voto. Si el Ejecutivo se convierte en una agencia de colocación en la que prima más la afinidad ideológica que otra cosa el resultado no puede ser otro que el de la mastodontizacion del Estado.

Que Pedro Sánchez no engañe: esto no es ninguna recuperación, sino un plan acelerado de maquillaje con la mirada puesta en las próximas elecciones. O, por decirlo más claro, una pura trampa contable que pagaremos todos los españoles. Es un ejemplo de lo que está por venir, porque durante estos meses que vienen Pedro Sánchez va a dilapidar todos los recursos públicos que sean necesarios para garantizarse su continuidad en el poder. Gastar todo lo que es necesario con tal de seguir instalado en La Moncloa. Y el que venga detrás, que arree.

Lo último en Opinión

Últimas noticias