Parece un cangrejo pero actúa como un pez: aún no es una plaga en Europa, pero ya preocupa a los expertos
Un proyecto pionero en Alicante utiliza 250 cabras para evitar incendios
Un ingeniero gallego de 28 años crea un chip que funciona a -268 ºC
China está utilizando una ‘piel de algas’ para reverdecer el desierto
Los zoólogos no dan crédito: construyen un 'cuarto de baño' para vacas y el éxito es digno de un estudio científico
Los agricultores de Indonesia se pasan el juego: protegen sus cultivos construyendo "cercas vivas" con otra planta
El Cherax destructor, popularmente conocido como ‘yabbie’ o cangrejo australiano, tiene en alerta a los biólogos y autoridades ambientales de Europa. Actualmente, los expertos vigilan de cerca sus poblaciones ante el temor de una plaga descontrolada.
Si bien todavía no se ha extendido con la misma virulencia que otras especies invasoras, el potencial de daño es enorme. Su capacidad para modificar el entorno y resistir condiciones extremas lo posiciona como una amenaza. Además, se sabe que una vez que se establece, su erradicación resulta compleja.
El cangrejo que actúa como pez y podría convertirse en una plaga para la ciencia
Aunque su apariencia externa es la de un decápodo de río convencional, posee características biológicas y nutricionales que lo convierten en un eslabón único en la cadena alimenticia, casi como si fuese un pez azul.
Según explican Paul McInerney y Gavin Rees en un artículo de The Conversation, los ‘yabbies’ que habitan humedales acumulan altas concentraciones de ácidos grasos omega 3 y 6 en sus tejidos. Esto ocurre porque consumen algas de alta calidad, lo que los convierte en un alimento fundamental para depredadores nativos en Australia, tal como sucede con los peces ricos en aceites.
Sin embargo, esta eficiencia metabólica es un arma de doble filo fuera de su hábitat. Al ser una especie omnívora, posee una ventaja competitiva peligrosa que podría facilitar su transformación en una plaga difícil de controlar en nuestros ecosistemas.
El cangrejo ‘destructor’ de ríos, según las autoridades
El Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras advierte que este «destructor» invertebrado posee un hábito excavador que altera gravemente la estructura de los márgenes de los ríos y lagunas. Prefiere vivir en zonas de agua dulce con abundante vegetación, aunque tolera la falta de oxígeno, la contaminación e incluso rangos de temperatura muy amplios.
Datos recopilados por Biopedia señalan que pueden sobrevivir temperaturas de hasta 35 grados y, durante las sequías, permanecen inactivos en madrigueras excavadas en los lechos secos. Además, su reproducción se dispara con el calor: una sola hembra logra poner hasta 1000 huevos por desove cuando las condiciones son óptimas.
Esta capacidad de resistencia y proliferación es la que enciende las alarmas de los biólogos sobre su posible asentamiento definitivo en Europa.
¿Cómo diferenciar este cangrejo que aún no es una plaga?
A simple vista, el Cherax destructor podría parecerse a cangrejos autóctonos, pero existen rasgos claros descritos en la ficha técnica del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente. Esta posible plaga luce un caparazón liso y carece de las espinas postcervicales que tienen otras especies. Sus pinzas son grandes, de bordes lisos y tonalidades rojizas en la base, pero sin el espolón característico presente en el cangrejo rojo americano.
Su coloración cambia según el hábitat y va desde el gris azulado hasta el verdoso o marrón. Puede alcanzar tallas considerables de hasta 20 cm de longitud y un peso de 320 gramos. Su correcta identificación resulta vital para el control temprano de focos aislados.