Muere Jesse Jackson, el histórico defensor de los derechos civiles de los negros en EEUU
Jackson padecía parkinson y había sido diagnosticado con parálisis supranuclear progresiva

El reverendo Jesse Jackson ha muerto este martes a los 84 años. Su familia ha confirmado el fallecimiento mediante un comunicado en el que recordaron al patriarca como «un líder servicial, no solo para nuestra familia, sino también para los oprimidos, lo que no tienen voz y los marginados de todo el mundo». Jackson padecía parkinson, enfermedad que anunció públicamente en 2017, y más recientemente había sido diagnosticado con parálisis supranuclear progresiva, un trastorno neurodegenerativo grave que lo tuvo con soporte vital en los días previos a su muerte.
«Su inquebrantable compromiso con la justicia, la igualdad y los derechos humanos contribuyó a forjar un movimiento global por la libertad y la dignidad. Incansable agente de cambio, elevó la voz de quienes no la tenían, desde sus campañas presidenciales en la década de 1980 hasta la movilización de millones de personas para que se registraran como votantes, dejando una huella imborrable en la historia», ha publicado su familia en un mensaje recogido por The Mirror.
Nacido en Greenville, Carolina del Sur, Jesse Louis Burns creció en el sur segregado de Estados Unidos donde se forjó como activista desde sus años universitarios hasta convertirse en uno de los colaboradores más cercanos del reverendo Martin Luther King Jr. Su trayectoria quedaría marcada para siempre por una fecha trágica: estaba presente en el motel de Memphis, Tennessee, la noche en que King fue asesinado en 1968.
Lejos de hundirse, aquel momento traumático impulsó a Jackson a continuar la lucha con más determinación. Fundó People United to Save Humanity, conocida como PUSH, en 1971, una organización civil centrada en mejorar las condiciones económicas de las comunidades negras a través del activismo político. La organización se fusionaría más tarde con el National Rainbow Coalition para dar lugar a la Rainbow PUSH Coalition, que presidió hasta el final de sus días.
En 1984, Jackson se convirtió en el segundo afroamericano en presentarse a la presidencia, logrando el tercer puesto en las primarias demócratas y recabando 3,5 millones de votos. Cuatro años después, fue aún más lejos: en 1988 ganó 11 primarias, quedando segundo tras el gobernador de Massachusetts Michael Dukakis.
Su familia ha pedido que se honre su memoria «continuando la lucha por la justicia, la igualdad y los derechos humanos que ayudaron a dar forma a un movimiento global por la libertad y la dignidad». Jackson deja tras de sí a su esposa Jacqueline, con quien estuvo casado 63 años, y a sus seis hijos.
Temas:
- Estados Unidos (EEUU)