Demandan a Bolsonaro por quitarse la mascarilla ante periodistas mientras confirmaba su contagio

El diputado federal por el Partido Socialismo y Libertad (PSOL) Marcelo Freixo ha anunciado este martes que se está preparando una demanda ante la Fiscalía contra el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, por un delito contra la salud pública, después de que compareciera ante los medios sin mascarilla una vez se ha hecho público que había dado positivo por la COVID-19. «El presidente ya sabía que estaba contagiado cuando se quitó la mascarilla durante la entrevista, poniendo deliberadamente la vida de los demás en peligro», ha escrito Freixo en su cuenta personal de Twitter.

Este «flagrante crimen», tal y como lo ha calificado Freixo, se ha producido este martes, cuando Bolsonaro ha comparecido ante un reducido número de periodistas, previamente seleccionados, para asegurarles que se encontraba «bien» tras haber dado positivo en la prueba de la COVID-19.

«Sólo para que puedas ver mi cara ¿vale?», dijo el presidente brasileño quitándose la mascarilla. «Estoy bien, tranquilo, gracias a dios. Todo en paz, gracias a todos los que rezaron por mí y me apoyaron».

«Le deseo una pronta recuperación», ha dicho Freixo, en declaraciones para la revista ‘Veja’, en donde también ha señalado, que, a diferencia de Bolsonaro, él «jamás» desearía lo que en su día dijo de la ex presidenta Dilma Rousseff, «que ella acabase su gobierno muriendo de cáncer o de un infarto».

Así, ha insistido en que Bolsonaro «va a tener que responder por el crimen que ha cometido, para que pueda entender el valor de la prevención y de los trabajadores de la salud».

Bolsonaro ha confirmado este martes que había contraído la enfermedad, después de que mostrará síntomas durante el fin de semana, llegando incluso a realizarse una radiografía de pulmón, cuyo resultado ha sido satisfactorio.

«Soy el presidente de la república y no huyo de mi responsabilidad» ni tampoco «del contacto intenso con el pueblo», ha explicado al asegurar que el resultado positivo de la prueba no le había sorprendido.

El mandatario de extrema derecha ha anunciado además que ya está tomando hidroxicloroquina, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha suspendido los ensayos con este fármaco para tratar la enfermedad, y azitromicina.

Pese a presentar algunos síntomas, como 38 grados de fiebre, Bolsonaro acudió durante el fin de semana junto a algunos de sus ministros a la residencia oficial del embajador de Estados Unidos en Brasil para celebrar el Día de la Independencia del país norteamericano. La propia Embajada ha informado por Twitter de que tanto el representante diplomático, Todd Chapman, como su mujer, Janetta Chapman, han dado negativo en la prueba.

Más de 1.200 muertes en un día

El Ministerio de Salud de Brasil ha informado este martes de 1.254 nuevas muertes, por lo que son ya 66.741 las personas que han fallecido a causa de la COVID-19 en el país desde que se confirmó el primer caso a finales de febrero en Sao Paulo. En cuanto al número de nuevos contagios, las autoridades sanitarias han confirmado 45.305, entre ellos el del presidente, Jair Bolsonaro. El total de casos acumulados es ya de 1.668.589. El número de personas que han logrado superar la enfermedad se acerca al millón, con 976.977.

Por su parte, la alianza de medios, surgida ante la falta de transparencia de la autoridades a la hora de informar sobre la COVID-19, tras revisar las cifras de las secretarías estatales de salud, ha vuelto a publicar datos ligeramente superiores a los del Gobierno.

Así, el consorcio, en el que se encuentran periódicos como ‘Folha de Sao Paulo’ y ‘Estadao’, y los distintos medios de la Red Globo, entre otros, han informado de 1.312 nuevos fallecidos y 48.584 positivos adicionales. Con estos números Brasil tendría 66.868 víctimas mortales y 1.674.655 casos acumulados.

Aunque Sao Paulo, el estado más poblado, ha contabilizado las mayores cifras de víctimas mortales desde que comenzó la crisis sanitaria, 16.475 después de las últimas 341, no es el estado con más muertes por cada 100.000 habitantes.

Así, con 35,8 fallecidos por cada 100.000 habitantes, está por detrás de otros estados como Río de Janeiro, 71,8; o Ceará, 63.

Los estados de Distrito Federal y Goiás, por su parte, han registrado este martes su récord de fallecidos, con 41 y 72 respectivamente. Ambas regiones superan las 700 muertes.

Por otro lado, el Senado ha aprobado este martes también un proyecto de ley para que los profesionales de la salud que se han visto perjudicados de manera permanente para seguir con su profesión debido a su exposición ante pandemia reciban una indemnización de 50.000 reales (unos 8.200 euros).

El texto, presentado por una terna de diputados del Partido Socialismo y Libertad (PSOL), Partido de los Trabajadores (PT) y el Partido Social Democrático (PSD), ha sido aprobado por 76 votos a favor, aunque tendrá que volver al Congreso de los Diputados tras haber sufrido modificaciones durante esta votación.

Los senadores, apunta el periódico ‘Folha de Sao Paulo’, han añadido que no sólo médicos, enfermeros y el resto de trabajadores de la salud estarán sujetos a este proyecto de ley, sino también trabajadores sociales y de laboratorio, fisioterapeutas, nutricionistas, sepultureros y trabajadores de la morgue. Según cifras del Ministerio de Salud, el 19 por ciento de los 432.668 de los médicos y profesionales sanitarios que se han sometido hasta el momento a la prueba de la COVID-19, 83.118 dieron positivo, mientras que se ha confirmado el fallecimiento de 169.

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