Así es el ‘infierno en la tierra’, la cárcel de Nueva York de Maduro: precariedad y muertos a puñaladas
El narcodictador ha sido internado en la MDC, una de las prisiones más conocidas de EEUU
Últimas noticias de EEUU y Venezuela, en directo | Maduro encarcelado y última hora del conflicto

El narcodictador Nicolás Maduro tendrá que enfrentarse a un infierno tras la detención a manos de Estados Unidos. El ataque militar comandado por el presidente estadounidense, Donald Trump, derivó en la captura de Maduro y de su mujer, Cilia Flores, y del traslado de ambos a Nueva York. Ahí, el dictador permanecerá en el Metropolitan Detention Center (MDC) de Brooklyn, conocido como un «infierno en la tierra» por su situación precaria y el peligro producido por la muerte de varios reclusos por apuñalamiento.
El MDC está situado en una zona industrial de Brooklyn, Nueva York, y es una de las prisiones federales más conocidas de Estados Unidos, utilizada históricamente para alojar a presos de alto perfil. Al menos de manera momentánea y hasta su primera audiencia judicial, Nicolás Maduro convivirá con peligrosos reos en una cárcel que dista mucho del lujo al que estaba acostumbrado en su vida dictatorial en Venezuela.
Por los pasillos de la cárcel en la que estará interno Maduro han pasado –y se mantienen– narcotraficantes, mafiosos y terroristas. Entre sus principales personalidades hay que destacar que han sido reos del MDC los narcos Chapo Guzmán y Fito, el pederasta Jeffrey Epstein –que se suicidó en otro penal de Nueva York–, el rapero y productor Sean Diddy Combs o miembros de Al Qaeda detenidos tras los atentados del 11-S. Actualmente cuenta con 1.300 encarcelados en sus celdas.
Localizada de manera estratégica entre oficinas de la fiscalía federal y dos tribunales federales –tiene pasillos internos que conectan las oficinas con la cárcel–, toda medida de seguridad es poca para garantizar que los presos no puedan fugarse. Sin embargo, las barricadas de acero capaces de frenar camiones de siete toneladas o los sistemas electrónicos de vigilancia de última generación contrastan con los severos problemas de mantenimiento de la prisión.
La cárcel de Brooklyn a la que Trump ha enviado a Nicolás Maduro se ha llegado a quedar una semana sin luz y cuenta con más de 700 reclamaciones de arreglos aún sin solucionar por parte de los autoridades. Todo ello se suma a las acusaciones por diversos delitos que recaen sobre varios funcionarios del penal y la peligrosidad de los reos, con dos muertes por apuñalamiento en el cercano 2024.
El día a día en el penal MDC es sumamente estricto. Los más de 1.000 internos, a los que se suma Maduro, pasan gran parte del tiempo encerrados en sus celdas y con un acceso muy limitado a actividades recreativas, visitas y comunicaciones vía telefónica.
La detención de Maduro
El infierno en la tierra o el infierno de Brooklyn es el destino de Nicolás Maduro tras su detención por parte de Estados Unidos. Militares del país presidido por Donald Trump ejecutaron en la madrugada del viernes al sábado una ofensiva militar con al menos siete ataques a puntos clave del régimen bolivariano en Venezuela.
Ente los bombardeos, destacan los efectuados sobre la base militar de Fuerte Tiuna, la principal de Caracas, al sur de la capital, que dejaron sin luz. Además, se produjo otro ataque sobre la base aérea de La Carlota, y otro contra el Cuartel de la Montaña, donde se encontraba el mausoleo con los restos mortales de Hugo Chávez desde 2013.
En torno a las 10:30 –horario español–, Donald Trump anunciaba en un comunicado que militares estadounidenses habían detenido a Nicolás Maduro y a su mujer, Cilia Flores y que ambos serían trasladados fuera de Venezuela. Horas después, coincidiendo con una comparecencia oficial desde su residencia de Mar-a-Lago, Florida, el presidente de Estados Unidos filtraba la primera imagen de Maduro tras la captura.
El dictador venezolano ha sido trasladado en helicóptero a la ciudad de Nueva York, donde, como anunció el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, será juzgado como líder del Cártel de los Soles, organización incluida por Donald Trum en la lista de grupos narcoterroristas. Entre las acusaciones a Maduro destacan conspiraciones para la importación de cocaína a Estados Unidos y para narcotráfico internacional, así como vínculos con organizaciones armadas como las FARC, también relacionadas con el narcotráfico, para fines políticos.