El plato típico de Salamanca perfecto para combatir el frío aunque allí lo disfrutan todo el año: tiene su propia fiesta gastronómica cada mes de agosto
Entre todos los manjares de Castilla y León, el calderillo bejarano ha logrado destacar gracias a la combinación de carne tierna, patatas empanadas en el caldo y aroma de pimentón. Y lo mejor es que no tienes que esperarte al invierno para disfrutarlo.
Y es que este guiso de Béjar, en la provincia de Salamanca, se prepara despacio y se sirve con suficiente sustancia para resolver la comida sin necesidad de demasiados acompañamientos.
Lo más curioso es que en otoño y en invierno es un plato ideal debido a su contundencia, pero en su tierra no esperan tanto para disfrutarlo: la fiesta grande la tienen en agosto cuando se reúnen en El Castañar para probarlo y competir por la mejor receta.
Qué lleva el calderillo bejarano y por qué es diferente a otros guisos de Castilla y León
La base del plato es una combinación de carne de vacuno, patatas y verduras. Entre los cortes utilizados destacan el morcillo y la aguja de añojo, aunque como buen plato de aprovechamiento admite casi de todo. Con la cebolla, el pimiento y el tomate puedes hacer el sofrito para construir el sabor del guiso.
Una vez hecha la base hay que trabajar en los pequeños detalles para hacer el mejor calderillo bejarano. Por ejemplo, dándole un toque de pimentón, laurel, orégano y, en algunas preparaciones, clavo.
Si te gustan también puedes añadirle guisantes y unas tiras de pimiento morrón que se colocan al servir. Cada ingrediente aporta un matiz, aunque la carne y las patatas siguen ocupando la mayor parte del plato.
Como buen plato tradicional, no vale cualquier recipiente para servirlo, y hay que hacerlo en un caldero. Ten paciencia para que la carne se ablande y el caldo coja todo el sabor de las verduras y de los condimentos.
La fiesta de agosto en Béjar para preparar el mejor guiso de Salamanca
Según el Ayuntamiento de Béjar, en 1972 comenzó el Día del Calderillo, una celebración que ha convertido esta receta familiar en motivo de encuentro y de turismo. Por ejemplo, con el concurso para ver quién hace la mejor elaboración.
La jornada comienza temprano en El Castañar, cerca de la antigua plaza de toros. Hasta allí llegan los participantes con los utensilios y los ingredientes necesarios, acompañados de quienes les ayudan a preparar la comida.
Pero lo más interesante para quien nunca haya ido es la degustación popular a la sombra de los castaños. De hecho, siendo en agosto es un plan perfecto para pasar el día.
Otros platos que definen la gastronomía de Castilla y León
El calderillo bejarano no es el único plato salmantino que en otras partes de España pocos conocen. Por ejemplo, tienen una de las ensaladas más extrañas del país: el limón serrano.
El limón serrano es una elaboración típica de la Sierra de Francia y de varias comarcas de la provincia de Salamanca. Se presenta como una ensalada fría cuyo elemento principal es el limón, cortado en rodajas o en gajos.
Lo llamativo llega con el resto de ingredientes. A la base cítrica se le añaden embutidos (sobre todo chorizo o jamón) y huevo, que puede ir frito o cocido. En muchas casas también se incorpora atún, lo que intensifica aún más el contraste de sabores.
El resultado es un plato de choque: ácido, salado y graso al mismo tiempo. Precisamente esa mezcla, que a muchos les parece imposible sobre el papel, es la que ha convertido al limón serrano en una de las recetas más singulares de Castilla y León.