Nuevo Govern en Cataluña

Torra premia con altos cargos en la Generalitat a los dirigentes separatistas de UGT

Torra premia con altos cargos en la Generalitat a los dirigentes separatistas de UGT
Pepe Álvarez, secretario general de UGT

El gobierno de Torra reservará puestos destacados a los dirigentes sindicales de UGT que apoyaron el procés. Laura Pelay, líder nacionalista del sindicato catalán será la número dos de Alba Vergés (ERC) en la Consejería de Salud, pese a que carece de formación específica en la materia y que su labor reciente ha estado vinculada a la comunicación y portavocía de la organización sindical.

Pelay fue una de las voces más contundentes a favor del procés en Cataluña e incluso defendió públicamente la convocatoria y participación de su sindicato (UGT) en la manifestación convocada conjuntamente por los sindicatos mayoritarios CC.OO. y UGT de CataluñaÒmnium Cultural y la ANC, el pasado 15 de abril, en defensa de los golpistas encarcelados, bajo el paraguas de la plataforma "Espai Democràcia i Convivència".

El actual titular de Trabajo y Empleo, El Homrani, también ha querido contar en su equipo con sindicalistas pro independentismo. Oscar Riu, hasta la fecha secretario comarcal de UGT en el Vallés Occidental,  será su jefe de gabinete.

No serán las únicas figuras sindicales premiadas por su lealtad con la causa separatista. Y es que, mientras las bases y resto de federaciones nacionales denuncian la politización de la organización sindical en Cataluña, UGT ha sido una fábrica tradicional de consejeros: Mar Serna, Dolors Bassa y Neus Munté, son algunos de los fichajes históricos de PdCat y ERC en el sindicato confederal.

Escasa experiencia profesional

Según los datos públicos disponibles, de los 13 nuevos Consejeros que han tomado posesión de su cargo al frente del nuevo Govern de la Generalitat, sólo 3 han tenido experiencia profesional previa en el sector privado y fuera de actividades vinculadas a su militancia política.

Del nuevo equipo de confianza seleccionado por Quim Torra y de los altos cargos más próximos a las diferentes consejerías destaca la poca o escasa formación en las materias correspondientes  y la escasa experiencia profesional previa de quienes ocuparán cada uno de los departamentos. La tónica general cuenta con 3 justísimas excepciones.

El actual vicepresidente de la Generalitat de Cataluña y conseller de Economía y Hacienda, Pere Aragónes, es una de las excepciones a la noma general del nuevo Gobierno en Cataluña. Afiliado a las juventudes de ERC desde los 16 años, ejerció -tras licenciarse en Derecho en la UOC- primero como investigador y posteriormente como profesor asociado en la Universidad de Perpiñán. Tras un período de 5 años como abogado en un despacho especialista en asesoramiento jurídico a instituciones y empresas, desde 2003 centra su actividad en el desarrollo de cargos de distinta responsabilidad en el seno de su partido, hasta que en 2006 es elegido diputado al Parlamento de Cataluña.

Comparte esta situación con Àngels Chacón (Empresa y Conocimiento) y Teresa Jordá (Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación). La primera, abogada, desarrolló su trayectoria profesional como directora de exportación en diferentes empresas del sector papelero y también fue la gerente de la Unión Empresarial de Anoia durante tres años. La segunda, que saltó a la fama mediática en Twitter por cometer hasta 9 faltas de ortografía en menos de 140 caracteres, habría trabajado por período de tres años como guía turístico en un monasterio.

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