El porcentaje de inmigrantes nacionalizados por Sánchez cada año casi duplica la media de la UE
La tasa de nacionalización de extranjeros española es del 3,9%, frente al 2,9% de la UE
Funcas desmiente a Sánchez: "La subida del PIB es una ilusión por la inmigración, no por productividad"

La tasa de inmigrantes nacionalizados en España por el Gobierno de Pedro Sánchez casi duplica a la media de la Unión Europea, según los últimos datos de Eurostat. Así, la aceleración que ha sufrido este porcentaje ha situado a España entre los que más ciudadanía conceden de Europa, muy por delante de los países fronterizos como Francia o Portugal. En concreto, la tasa de nacionalización de extranjeros española es del 3,9%, frente al 2,9% de la UE.
Con todo, si se atiende a los datos de inmigrantes provenientes de fuera de la Unión Europea, la tasa española es todavía mayor. Así, España concede la ciudadanía al 5,3% de los residentes de origen extracomunitario, frente al 3,5% de la media europea.
Con ello, el Gobierno de Pedro Sánchez se sitúa entre los países que más inmigrantes no europeos nacionaliza cada año. En comparación, Francia sólo tiene una tasa del 2,1% y Portugal del 2,7%, la mitad que España. Alemania, por su parte, se encuentra en el 2,3%, e Italia en el 5,2%.
Países como Austria, Croacia, Hungría o Dinamarca se quedan rondando el 1% de inmigrantes extracomunitarios nacionalizados. Algunos, como Chequia, tienen una tasa todavía inferior, con el 0,5%. Es decir, la mayoría de naciones europeas mantienen unos criterios y estándares más estrictos a la hora de conceder la ciudadanía.
Inmigrantes nacionalizados en España
Sin embargo, el Gobierno de Sánchez ha decidido situar a España entre los países más aperturistas, superado sólo por Países Bajos, con un 7,3%; Rumanía, con un 7,9%; Suecia, con un 9,6%; y Noruega, con un 10,1%. Eurostat calcula esta tasa «como la relación entre el número total de ciudadanías otorgadas durante el año y el stock de población no nacional en un país al comienzo del año».
En el caso de España, este porcentaje no ha parado de subir en los últimos años. En términos generales, teniendo en cuenta todos los inmigrantes nacionalizados, independientemente de su origen, el Ejecutivo socialista está cerca de duplicarlo con respecto a su entrada en el poder.
Así, en 2018, las concesiones de ciudadanía a residentes extranjeros fueron al 1,98% del total y, en la actualidad, ya se ha situado en el 3,9%. Un aumento que ha sido paulatino, pero constante, durante los años de gobernanza del PSOE. De hecho, si se compara con la tendencia que había en la etapa de Mariano Rajoy, Sánchez ha invertido el ritmo, pasando de un pronunciado decrecimiento a un alza considerable.

En concreto, Rajoy pasó de un 4,4% de tasa de nacionalización en 2013 a un 1,51% en 2017. En términos absolutos, esto implica un retroceso desde las 225.793 nuevas concesiones de ciudadanía hasta tan sólo 66.500. No obstante, Sánchez las ha disparado hasta máximos de toda la serie histórica, es decir, 252.476 concesiones anuales, siguiendo los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Una tendencia que muestra un cambio a la hora de gestionar este tipo de políticas. Según los últimos datos disponibles, el grupo de edad más numeroso de los nuevos nacionalizados es de entre 30 y 39 años, seguido de aquellos que tienen entre 40 y 49 años. En 2024, la procedencia más común entre los nuevos ciudadanos españoles era Marruecos.
El aumento de inmigración en España sirve, además, al Gobierno socialista como excusa para vender un crecimiento económico superior al real. Así, el Producto Interior Bruto (PIB) aumenta impulsado por el incremento de la población (derivado, a su vez, del aumento de la inmigración).
No obstante, si se revisan los datos de PIB por habitante, el porcentaje de subida es inferior al total, algo que refleja que, en realidad, la economía crece en buena medida porque hay más personas y no porque se haya disparado la productividad. Esto mismo es lo que han advertido importantes instituciones como Funcas.