Pilar Alegría «decepcionó» al mundo educativo pero durmió en el Parador el día de la juerga de Ábalos
Una de las manchas en su historial es la reunión con Salazar, denunciado por acoso sexual
Pilar Alegría (Zaragoza, 1977), ex ministra de Educación y Deportes en el Gobierno de Pedro Sánchez, será la candidata del PSOE a las elecciones autonómicas que se celebran en Aragón este 8 de febrero. La comunidad educativa se sintió «decepcionada» por la gestión al frente de su cartera. Además, la dirigente socialista fue señalada tras haber dormido en el Parador de Teruel la misma noche que José Luis Ábalos, quien fuera ministro de Transportes y ex mano derecha del presidente, celebró allí una fiesta con «señoritas» en septiembre de 2020.
Alegría, licenciada en Magisterio, empezó su carrera política en 2008, cuando se convirtió en diputada en el Congreso, puesto en el que estuvo hasta 2015. En ese tiempo tomó relevancia en la formación a nivel autonómico, al convertirse en 2014 en secretaria de Organización del PSOE de Aragón.
Apenas un año después de asumir ese puesto de responsabilidad en el partido, tomó posesión como consejera de Innovación, Investigación y Universidad del Ejecutivo aragonés de Javier Lambán.
En 2019, Alegría se postuló como alcaldesa de Zaragoza en unas elecciones en las que competía por el consistorio con Jorge Azcón, actual presidente de Aragón al que ahora volverá a medirse en las urnas autonómicas. Entonces, el popular consiguió reunir más votos para lograr el bastón de mando del Ayuntamiento.
Tras no lograr la alcaldía, el Ejecutivo la colocó como delegada de Gobierno en Aragón hasta que Sánchez la nombró en 2021 ministra de Educación, Formación Profesional y Deportes.
Se convirtió en los últimos años en una figura representativa en el seno del partido, siendo elegida como portavoz del PSOE entre 2022 y 2024, cargo que ocupó hasta que recibió el encargo de ejercer la portavocía, en este caso, del Gobierno. Con esas responsabilidades se mantuvo hasta finales de 2025.
En esta última etapa, compaginó esa labor con la secretaría general del PSOE de Aragón, tras ser la apuesta de Sánchez para sustituir a Lambán y competirle la presidencia autonómica a Lambán. Sin embargo, desde su llegada las encuestas no muestran ninguna mejoría; más bien al contrario.
Se presenta a las elecciones aragonesas del próximo 8 de febrero relegando a un segundo plano las siglas que ha venido representando al frente del Ministerio de Educación y presentándose con una imagen renovada, para romper con su vinculación con Sánchez. Sin embargo, tras ella carga una mochila con algunas polémicas.
Noche en el Parador de Teruel
José Luis Ábalos montó una fiesta en el Parador de Teruel con «señoritas» el pasado 15 de septiembre de 2020, tras lo cual dejó la suite principal completamente destrozada, según los trabajadores entrevistados por OKDIARIO. Entonces, Alegría ocupaba el cargo de delegada de Gobierno en Aragón.
El ex ministro, que tenía un acto oficial en Teruel relacionado con las obras ferroviarias, se llevó al Parador una furgoneta con escorts y estuvo acompañado de Koldo García y el hermano de éste último, Joseba.
«Dejó la habitación destrozada, vino con supuestas novias», declaró uno de los empleados en conversación con este periódico.
Alegría admitió, después de varias semanas ocultándolo, que pasó la noche en el parador de Teruel donde Ábalos montó la mencionada fiesta. La ex ministra, sin embargo, aseguró no haber escuchado nada durante su estancia en el establecimiento.
La política socialista se victimizó asegurando que «una periodista» de OKDIARIO le había preguntado «con quién había dormido cinco años atrás y dónde estaba yo hace cinco años». Sin embargo, sólo le interrogó sobre si había pasado la noche en el parador.
Cita con Salazar
Después de que la trama PSOE se llevase por delante a los dos últimos secretarios de Organización del partido, José Luis Ábalos y Santos Cerdán, por su presunta vinculación en amaños de contratos públicos, el PSOE pretendía diluir ese cargo en cuatro personas. Entre ellas, una silla iba a ser para Paco Salazar, estrecho colaborador de Sánchez en Presidencia y amigo personal de Alegría.
La entonces ministra de Educación alabó su nombramiento: «A Paco Salazar le conozco desde hace muchos años, ha sido y es un compañero íntegro». Sin embargo, varias mujeres que trabajaron para Salazar en La Moncloa aseguraron ser víctimas de acoso sexual por parte de su superior. Las quejas relataban cómo el político socialista le habría realizado comentarios obscenos sobre su vestimenta y su cuerpo, mensajes intempestivos con invitaciones para cenar a solas fuera del horario laboral o incluso ofrecimientos de quedarse a dormir en casa.
Entonces, Alegría pasó a decir que «no conocía esa información» pero que su dimisión era «el paso que ha dado era necesario» y añadió que «el PSOE no se puede permitir ninguna mancha que ponga en cuestión nuestro trabajo en favor de la igualdad».
Más tarde, aparecieron unas fotos de ellas comiendo en un restaurante con él. En el Consejo de Ministros posterior, Alegría lo circunscribió «al ámbito única y exclusivamente personal». «No se tenía que haber producido, fue un error», apostilló entonces.
Comunidad educativa «decepcionada»
Más allá de estas polémicas, Alegría tampoco ha brillado por la gestión al frente de su cartera, según asegura la comunidad educativa: «No llega al aprobado». La secretaria general de la Federación Enseñanza de Comisiones Obreras (CCOO), Teresa Esperabé, indicó que dejó su cartera «dejando mucho sin hacer».
«Parecía y se había anunciado que llegaría la legislatura del profesorado, pero se va sin que eso haya pasado», espetó Esperabé. Cocretamente, la representante de CCOO lamentó que no se llegase a «concluir el anteproyecto de ley» y que se marchase «dejando una lentísima negociación del estatuto docente». «Ha habido poca interacción con la comunidad educativa y que se ha centrado en la portavocía del Gobierno», subrayó.
Por su parte, la responsable de educación de UGT, Beatriz García, aseguró que tenían «muchas expectativas con ella», pero que no han «logrado avanzar». «No hemos logrado apenas avanzar en la negociación hacia el futuro estatuto docente o hacia una mejora de las condiciones reales del profesorado», lamentó para añadir: «Nos sentimos decepcionados porque esperábamos que en este final de legislatura hubiera un pequeño impulso».
Ahora, con toda esta mochila a sus espaldas y con carteles en los que el logo del PSOE aparece en un segundo plano, Alegría pretende competir con Azcón por la presidencia de Aragón.