Investidura Pedro Sánchez

Iglesias también exigió a Sánchez los ministerios de Trabajo, Hacienda y la Comunicación del Gobierno

Pablo Iglesias
Pedro Sánchez con Pablo Iglesias, en La Moncloa.

Las peticiones de Pablo Iglesias para apoyar la investidura de Pedro Sánchez fueron las siguientes: una Vicepresidencia social, los ministerios de Trabajo y Hacienda, y la comunicación del Ejecutivo de Sánchez

Sánchez revela a la Ejecutiva del PSOE que Iglesias le exigió ser vicepresidente del Gobierno

Pablo Iglesias, secretario general de Podemos, le exigió a Pedro Sánchez, presidente del Gobierno en funciones, los ministerios de Trabajo y Hacienda, además de llevar el área de Comunicación del Ejecutivo para apoyar su investidura parlamentaria. A esto hay que sumar la Vicepresidencia social que también le reclamó el dirigente podemita al líder socialista. Así lo ha afirmado Sánchez durante la reunión de la Ejecutiva Federal del PSOE este jueves.

Pedro Sánchez rechazó estas peticiones de Iglesias al considerarlas "excesivas", según afirman fuentes del PSOE. "No sería entendible tener en un Gobierno al líder de otro partido al que Sánchez tuviera que dar instrucciones", añaden las mismas fuentes socialistas.

Se da la circunstancia de que el propio Sánchez negó en una reciente entrevista en la cadena Ser que Iglesias le hubiese exigido ser vicepresidente del Gobierno. "No, no me ha pedido nunca eso, no me lo ha explicitado de esa manera", manifestó Sánchez en los micrófonos de la emisora de Prisa.

Desde el inicio de las negociaciones del PSOE con Podemos para recabar apoyos para la investidura de Pedro Sánchez, Pablo Iglesias siempre ha mantenido su posición de formar parte del nuevo Ejecutivo, a pesar de haber perdido más de un millón y medio de votos en las elecciones generales del 28-A y 29 escaños en el Congreso. La formación morada es la cuarta fuerza política, mientras que el PSOE es la primera con 81 diputados de diferencia.

Iglesias optó por convocar una consulta a sus bases para decidir el voto de Podemos en la investidura en el que daban a elegir si debían apoyar un Gobierno en solitario del PSOE o uno en coalición con Pablo Iglesias y otros cargos de Podemos. Esta consulta interna generó un gran malestar entre los socialista, que llevó a Sánchez a romper las negociaciones con la formación morada, según afirmó él mismo públicamente.

Las posturas entre ambos dirigentes siguen estando distanciadas a cuatro días de la investidura en el Congreso de los Diputados. Con los votos negativos del PP, Ciudadanos, Vox y Navarra Suma, Pedro Sánchez dependería de los apoyos de los partidos separatistas y de los proetarras de EH Bildu, además de que Podemos no vote en contra.

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