El PSOE busca una abstención de Podemos que daría a Puigdemont y Otegi el poder de investir a Sánchez

(Vídeo: OKDIARIO)

El PSOE aún mantiene la esperanza de poder convencer a Podemos para que, al menos, se abstenga en la investidura de Pedro Sánchez. Tanto es así, que hacia ese punto se dirigen los esfuerzos que todavía se realizan por parte de los equipos del presidente del Gobierno en funciones. Esa abstención, además, daría paso a una segunda fase del plan de Sánchez, una estrategia en la que se trabaja desde hace tiempo y que cuenta con varios factores altamente delicados.

En caso de lograrse esa abstención, los votos que necesitaría el PSOE para poder formar Gobierno serían nada menos que los de EH Bildu y los de JxCAT. Es decir, los escaños de la formación de Arnaldo Otegi y Carles Puigdemont, respectivamente.  En un primer momento, la estrategia de Sánchez iba encaminada a conseguir el voto afirmativo de Podemos, sin embargo, la reclamación de carteras ministeriales por parte de Pablo Iglesias y la negativa del socialista a dárselos, ha desembocado en la situación actual. Un bloqueo del que el líder morado ha escapado trasladando una consulta a sus bases sobre si creen que Podemos debe apoyar la investidura del líder y candidato socialista, a pesar de su negativa a darle cargos en el Consejo de Ministros.

Las bases, casi con toda probabilidad, decidirán que no quieren apoyar la investidura por la negativa del PSOE a compartir el poder. Y ahí es donde entra la estrategia actual de los socialistas: lograr que Iglesias, aunque no brinde el voto afirmativo, al menos, se abstenga. La forma de conseguir esa abstención de Podemos pasa por lanzar una fuerte campaña de presión sobre Iglesias afirmando que, en caso de que no lo haga, “estará votando con la extrema derecha”, como ya ha publicado OKDIARIO, porque el objetivo es que Podemos se abstenga.

Pero, en el momento en el que consigan la abstención, el futuro de un Gobierno socialista quedará en manos de Otegi y Puigdemont. Los cálculos son sencillos, el PSOE suma 123 escaños y cuenta con el ‘sí’ casi seguro de Compromís (1 escaño), de los regionalistas del PRC de Revilla (1 diputado), y –con cierta probabilidad– de PNV (6 escaños) e, incluso, de ERC (14 escaños, porque cabe recordar que el voto del escaño número 15 –el de Oriol Junqueras– está inhabilitado. Con todo ello, las opciones de Sánchez suman 145 escaños.

En la segunda votación de investidura no se exige mayoría absoluta, en esta votación, lo importante es lograr más ‘síes’ que ‘noes’. Y en el campo de los ‘noes’ estarán con plena seguridad los 66 diputados del PP, los 57 de Ciudadanos, los 24 de Vox y los 2 de Navarra Suma. Una suma de escaños que arrojan un total de 149.

Siempre que no se les una los 42 escaños de Podemos en contra, un hecho que imposibilitaría la investidura del socialista por completo. Sin embargo, si los de Iglesias se abstienen, Sánchez sólo tiene que lograr 5 escaños más para superar los ‘noes’. Y esos cinco están dentro de los cuatro de EH Bildu o de los cuatro votos de JxCAT –de los siete escaños que tiene, los de Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sànchez están inhabilitados–. La única opción complementaria, nunca suficiente de forma aislada, sería los dos de Coalición Canaria (CC), pero no suman y, además, sería complicado verles votar junto con esos partidos.

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