Ley Celaá

El Gobierno del «todos, todas, todes» quiere imponer su lenguaje «inclusivo» en las aulas

Ley Celaá
La ministra de Igualdad, Irene Montero.

El Gobierno se encuentra a plena marcha desarrollando los currículos que darán contenido a la Ley Celaá. Los materiales llegan envueltos en la polémica por su clara vocación adoctrinadora. Además de impregnar las diferentes temáticas con su visión del ‘feminismo’ y la ‘igualdad’, el Ejecutivo impone en su ‘letra pequeña’ otras cuestiones controvertidas, como el uso del lenguaje «inclusivo». Nada que objetar si no fuese por la utilización que de este concepto hace el propio Gobierno, y en particular el Ministerio de Irene Montero, quien en distintas ocasiones se ha referido al «todos, todas, todes», al «hijos, hijas, hijes» o al «niño, niña, niñe».

La propia Real Academia Española (RAE) rechazó esta visión de lenguaje «inclusivo», afirmando de forma rotunda que «el uso de la letra -e como supuesta marca de género inclusivo es ajeno a la morfología del español, además de innecesario, pues el masculino gramatical (chicos) ya cumple esa función como término no marcado de la oposición de género».

En los materiales que desarrollan la asignatura de Conocimiento del Medio- dirigidos a los niños de Primaria de entre 10 y 12 años-se recoge por ejemplo que los escolares deberán «establecer acuerdos de forma dialógica y democrática, empleando un lenguaje inclusivo y no violento, como parte de grupos próximos a su entorno».

El borrador de esta asignatura incorpora otras cuestiones controvertidas. Por ejemplo, se habla de «alfabetización cívica», con la que que el Gobierno pretende instruir a los alumnos para la «vida en colectividad» hablándoles de «diversidad familiar», de la «interacción en espacios públicos desde una perspectiva de género», de «diversidad cultural», de la «cultura de la paz y la no violencia», de «las principales actividades profesionales y laborales de hombres y mujeres» o de la «igualdad de género y conducta no sexista». Conocimientos que llegan precedidos de las polémicas leyes aprobadas en los últimos meses por el Ejecutivo, como la del ‘sólo sí es sí’ o la Ley Trans.

Adoctrinamiento

Otra de las materias que genera más suspicacias es la de Valores Cívicos y Éticos. Una asignatura que recuerda a la de Educación para la Ciudadanía, del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que se añadirá a las áreas tradicionales «en alguno de los cursos del tercer ciclo». De esta forma,  como informó OKDIARIO, se situará así en un lugar predominante del currículo. La materia será cursada de manera obligatoria por alumnos de entre 10 y 12 años y será puntuable para nota.

La asignatura, como avanzó El Mundo, genera suspicacias por el hecho de que se pretenda instruir a los alumnos de Primaria sobre identidad de género.

El Gobierno, además, pretende impregnar toda la enseñanza de su particular concepto del ‘feminismo’. 

Así, por ejemplo, se insta al alumnado a «describir los cambios vividos por la humanidad incorporando la perspectiva de género», para lo que se propone «comparar los modos de vida de las sociedades hasta la Edad Antigua». Es decir, que se llama a encajar la «perspectiva de género» en el estudio de la Prehistoria.

Asimismo, el Ejecutivo socialcomunista adoctrinará a los pequeños en el pago de impuestos para convertirlos en futuros contribuyentes, inculcándoles el «valor social» de la carga fiscal.

También se contempla la enseñanza de la «memoria democrática» como «saber básico» para los alumnos de 10 años.

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