Información que adelantó OKDIARIO

Ecuador confirma a Vox que Iglesias estuvo implicado en el intento de fuga del jefe del espionaje de Correa

El eurodiputado de Vox, Hermann Tertsch, y el vicepresidente de la formación, Víctor González, han constatado en un reciente viaje a Ecuador que el partido de Pablo Iglesias estuvo implicado la organización del intento de fuga del jefe del espionaje de Correa, información que publicó en exclusiva OKDIARIO el pasado 1 de marzo.

Lo que podía haber sido una fuga al estilo de la del Hugo ‘El Pollo’ Carvajal, ex general chavista reclamado por EEUU por narcotráfico, finalmente terminó con una operación de la Policía española que puso fin al plan de fuga de Pablo Romero Quezada.

En una rueda de prensa conjunta con el político ecuatoriano Fernando Balda, los dos representantes del partido de Santiago Abascal han constatado lo que ya adelantó OKDIARIO el pasado 1 de marzo. Pablo Romero Quezada, jefe de Inteligencia de Rafael Correa, recibió ayuda de Podemos y de la embajada de Venezuela en España para fugarse del país y evitar así su extradición a Ecuador, donde tiene causas pendientes con la justicia de aquel país. Entre otras, la del secuestro del político Fernando Balda.

Tertsch ha asegurado ante los medios del país iberoamericano que en España «tenemos la mala noticia de que ha habido una gran conquista por parte de las fuerzas totalitarias que han sido derrotadas en Ecuador o en Bolivia pero que siguen sembrando el mal en Venezuela».

El eurodiputado español ha dicho que «el proyecto narcocomunista que ha intoxicado a toda Iberoamérica penetrando las instituciones, coaccionando a las personas; comprando voluntades; comprando partidos enteros; por primera vez esas fuerzas han tenido una gran victoria al entrar en un Gobierno de la UE»,  en referencia al gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias.

El representante de Vox en la Eurocámara  ha recalcado que «Podemos ha sido creado a partir de proyectos chavistas para introducir ese proyecto socialista totalitario, Foro de Sao Paulo, o como se quiera llamar, e intereses entre lavado de dinero, narcotraficantes, terroristas» que tienen un nexo común: «Ahí están siempre Cuba y Venezuela».

Sobre la investigación llevada a cabo por las autoridades ecuatorianas, Tertsch ha recalcado que «para nosotros es un paso muy importante que se haya producido la victoria de la verdad de Fernando Balda, también para nosotros en la lucha de la sociedad española por acabar con esta pesadilla que se ha generado por un socialista débil, por un golpe de Estado en Cataluña tolerado por muchos, que ha permitido la formación del Gobierno de Sánchez e Iglesias». El eurodiputado de Vox ha señalado que las cesiones de Sánchez han permitido meter «a toda la gente formada bajo Chávez y los grupos ideológicos como cuadros aquí en Iberoamérica».

El último paralelismo que ha establecido el político español ante los medios de Ecuador han sido las recientes declaraciones de Pablo Iglesias, vicepresidente del Gobierno, en las que pedía encarcelar al periodista y director de OKDIARIO, Eduardo Inda. «Pablo Iglesias amenaza a los periodistas, policías y políticos con la cárcel», al más puro estilo de lo que hacen los regímenes totalitarios. «Estamos en una situación muy preocupante», continúa Tertsch que dice que «el caso Balda tiene unas implicaciones españolas muy graves. Ya sabemos que el señor Correa y el señor Romero estaban en contacto con Pablo Iglesias, que ahora es vicepresidente. Estaban en la búsqueda de la fórmula para propiciar la huída de un fugado de la Justicia ecuatoriana».

Operación de la Policía

La Policía abortó en agosto de 2019 un plan de fuga del ex jefe de los servicios secretos de Rafael Correa, que contaba con la ayuda de altos cargos de Podemos y de la Embajada de Venezuela. Los agentes de la División de Cooperación Internacional alertaron a la Fiscalía de que Pablo Romero Quezada, que residía en Madrid desde junio de 2018 pendiente de su entrega a Ecuador, se había dirigido hasta la Embajada venezolana en Madrid.

Según los agentes policiales, en la delegación diplomática tenía previsto obtener la documentación necesaria para poder desplazarse hasta Bruselas, donde residía el ex presidente Correa.

Romero, a quien la sección tercera de la Sala de lo Penal había aprobado en dos ocasiones su extradición a Ecuador, en enero de 2018 y agosto de 2019, por un intento de secuestro y por malversación de fondos reservados, se había quedado sin pasaporte y necesitaba papeles para moverse por el extranjero.

El plan de Correa e Iglesias, que luchaban a toda costa para que Romero no fuera expulsado a Ecuador, había sido delatado “por una información reservada” del entorno bolivariano. Según la Policía, la información era veraz: “Se trata de información grave y perfectamente contrastable, por lo que, ante el riesgo (…) resulta imprescindible que con perentoriedad se acuerde el ingreso en prisión del encartado, conjurando de forma inmediata la fuga”.

Sin embargo, aunque la Policía acertaba en la existencia de una conspiración para facilitar su fuga, se equivocaba en cuanto al destino del ex jefe del espionaje. El objetivo final de Romero no era la capital belga. El acuerdo pasaba por una huida a Venezuela o Cuba, vía Portugal, de ahí que necesitaran la cobertura de la delegación diplomática de Maduro. Previamente, Correa había llegado a un acuerdo con Delcy Rodríguez, la vicepresidenta de Venezuela, que estaba al tanto del operativo de fuga.

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