El casoplón de Iglesias

Colocan una bandera de España y otra de Vox frente al casoplón de Pablo Iglesias

Los vecinos de Pablo Iglesias tiran de guasa y colocan una bandera de España y otra de Vox frente al casoplón del líder podemita.

Vecinos de La Navata, la acomodada urbanización de Galapagar donde tienen su casopolón Pablo Iglesias e Irene Montero, han colocado recientemente una bandera de España y otra de Vox en un árbol situado a pocos metros del chalet.

Los autores de esta acción la han grabado en vídeo y la han difundido por redes sociales. En las imágenes puede distinguirse perfectamente el muro del inmueble, así como la garita donde prestan servicio los guardias civiles que Interior destinó para proteger la morada del dirigente de Podemos y su pareja.

El vídeo está grabado a última hora de la tarde, como demuestra la luz crepuscular que se ve en las imágenes. Pude verse también como en la copa de un árbol situado a pocos metros del muro que protege el recinto han sido colocadas dos banderas: Una de grandes dimensiones de España, y en la parte superior del mástil una más pequeña de Vox, que ondea al viento.

De momento no se ha registrado ninguna reacción a este suceso, ni por parte de Pablo Iglesias y Podemos, ni tampoco del lado de Vox.

Iglesias exige seguridad

Iglesias ha denunciado en múltiples ocasiones este tipo de acciones por parte de vecinos y curiosos, e incluso ha reclamado al Ministerio del Interior que amplíe los efectivos de la Guardia Civil que vigilan las instalaciones para evitar estas situaciones.

Las exigencias de seguridad de Pablo Iglesias y su casoplón se han convertido en todo un culebrón. La Guardia Civil ha comunicado que necesita diez agentes más para poder garantizar la seguridad que pide el líder de Podemos. La pretensión del Ministerio del Interior, liderado por Fernando Grande Marlaska, era cubrir sólo siete de las plazas exigidas y hacerlo, además, por medio de parches: llevando agentes que los pretendía quitar de otros destinos.

Pero, además, y para colmo, prácticamente ningún agente quiere ese destino y los que había hace meses guardando la casa de los dirigentes morados han pedido cambio de plaza. Y, para terminar el jaleo, ni siquiera caben los agentes que se necesitan en un cuartel de la Guardia Civil –el de Galapagar– que se encuentra en un estado lamentable, sin vestuarios femeninos, con el personal hacinado y hasta los documentos amontonados por las esquinas. Y es que, como señalan desde la Guardia Civil, “la casa de Pablo Iglesias se encuentra en una superficie que es casi más grande que el propio cuartel: no nos caben los agentes que pide para poder cubrir ese perímetro de superficie las 24 horas del día”.

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