Comunidad de Madrid

El Ayuntamiento de Rivas (IU) suspende a un oficial de la Policía Local por pedir equipos EPI contra el virus

El oficial ha sido suspendido de empleo y sueldo durante más de tres años por "insubordinación"

Rivas policía
El alcalde de Rivas, Pedro del Cura, y el Jefe de la Policía Local, Leonardo Lafuente.

El 14 de marzo en España entró en vigor el primer estado de alarma declarado como consecuencia de la pandemia del Covid-19. Un día antes un oficial de la policía local de Rivas Vaciamadrid, municipio de Madrid gobernado por Izquierda Unida, se tomó tremendamente en serio los mensajes que había transmitido el Gobierno de España tanto a través de su propio presidente como de varios ministros y autoridades sanitarias. El agente en cuestión, preocupado por su seguridad y la de sus compañeros, decidió usar el correo electrónico corporativo del ayuntamiento para denunciar ante el resto de la plantilla de agentes lo que él consideraba «una penosa gestión municipal contra el coronavirus». Eso le ha costado ir al paro hasta 2024.

La policía municipal de Rivas Vaciamadrid en marzo estaba a punto de enfrentarse, como el resto de cuerpos policiales del país, a una situación inédita en la España democrática, extremadamente peligrosa en su gestión diaria y que iba a poner en serio riesgo la salud de todos. Los policías tenían que enfrentarse desde ese día 14 a la misión de sancionar e incluso detener a ciudadanos que no cumplieran con los requisitos del Estado de Alarma. Así que en Rivas hicieron lo que el resto de plantillas policiales hizo: solicitar Equipos de Protección Individual (EPI) para minimizar el riesgo de contagio de los agentes. Pidieron mascarillas, guantes y gel hidroalcohólico para poder patrullar, detener o atender a los ciudadanos en las oficinas policiales con las medidas de seguridad oportunas.

La respuesta de la corporación municipal decepcionó y preocupó tanto a este oficial que lo plasmó en ese correo electrónico: «El ayuntamiento se ha tomado a cachondeo la solicitud por parte de los policías de EPIs», podía leerse en el correo enviado por el agente en cuestión. Y es que llovía sobre mojado. Hacía casi un mes que los sindicatos policiales habían pedido equipos de protección para los agentes de Rivas, lo solicitaron durante el mes de febrero, y la respuesta del ayuntamiento, gobernado por Izquierda Unida, en cuyas filas milita Alberto Garzón, ministro que se sienta en el Consejo de Ministros, fue que esos equipos sólo se dispensarían en caso de que los agentes acompañaran a sanitarios o realizasen intervenciones con patente riesgo de contagio. Esta respuesta tan progresista fue recibida por los representantes sindicales con decepción y reaccionaron asegurando que el agente que quisiera llevar mascarilla durante toda la jornada tenía derecho a hacerlo. Ni caso desde el gobierno municipal. Así que el oficial que envió el correo electrónico incluyó en el mismo que los agentes no solo velaban por su propia seguridad, sino que pedían medidas para proteger también a las personas de su entorno.

¿Cómo reaccionó el ayuntamiento de Rivas Vaciamadrid?, ¿Aplaudió la iniciativa de un oficial de preocuparse por su seguridad, la de sus compañeros y la de la población en general denunciando la falta de previsión y provisión de la corporación que gobierna Rivas? El jefe de Policía Local de Rivas, cargo de confianza elegido por el gobierno municipal, no propuso felicitar a uno de sus oficiales, sino que pidió suspenderlo de empleo y sueldo durante 3 años y 4 meses por una faltas graves y leves entre las que destacan una de insubordinación y otra de uso negligente de herramientas por utilizar el correo electrónico del ayuntamiento.

Suspendido hasta 2024

El jefe de Policía Local llegó a decir que usar el mail del ayuntamiento para reclamar EPIs era «un uso privado». Según este jefe de policía, el oficial faltó el respeto a sus superiores y manipuló la información para causar pánico entre la población. Lo cierto es que todos menos el gobierno municipal y su jefe de Policía trataron de apoyar al oficial en cuestión. Sus compañeros, partidos de la oposición, como Ciudadanos, y diferentes organizaciones sindicales apuntaron a la gravedad y desproporción de la propuesta de sanción. Ni el alcalde, ni el gobierno ni el jefe de Policía de Rivas movieron un dedo. El expediente siguió su curso sin recibir la menor de las modificaciones.

Durante las semanas y meses siguientes el propio gobierno de Izquierda Unida en Rivas trató de presentarse ante la opinión pública como víctimas de una campaña de desprestigio a raíz de conocerse la propuesta de sanción contra el oficial. Según ellos fueron víctimas de una campaña de acoso. La Policía de Rivas entró en el estado de alarma como prácticamente todo el país, desbordada por los avisos, las sanciones y las detenciones por quebrantamientos del confinamiento impuesto por el Gobierno. Mientras tanto un 80% de la plantilla de la Policía del municipio firmaba un manifiesto de apoyo a su compañero, lo que era en sí misma una enmienda a la brutal sanción que se cernía sobre el oficial y que era prácticamente lo mismo que echarlo del cuerpo.

Y con este ambiente el gobierno de Rivas, con su alcalde, su concejala de Seguridad y su jefe de Policía al frente han elevado a definitiva la sanción: desde el día 9 de diciembre este oficial estará suspendido de empleo y sueldo hasta principios de 2024. El oficial ya ha entregado su placa, pero no su voluntad de seguir pelando y llevará a los tribunales al ayuntamiento progresista que lo ha mandado al paro hasta dentro de 3 años y 4 meses.

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