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Pedir un préstamo es más caro si el banco pertenece al grupo de los peor capitalizados

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Banco de España

Los bancos peor capitalizados, considerados los más afectados por el contexto de bajos tipos de interés, son los que más endurecen los términos y las condiciones de sus préstamos acortando el vencimiento medio y exigiendo unas mayores comisiones para procurar limitar la toma de riesgos, según se desprende de un artículo elaborado por la dirección general de economía y estadística del Banco de España.

El documento, firmado por Óscar Arce, Miguel García-Posada y Sergio Mayordomo, confirma la hipótesis de que los bancos peor capitalizados buscan reducir sus riesgos, lo que puede derivar en una caída de los ingresos netos por intereses y, por tanto, su capacidad de generar capital orgánicamente a través del margen de intermediación. Así, estos bancos tienden a intentar compensar esta situación endureciendo las condiciones de acceso al crédito y elevando las comisiones.

Desde junio de 2014, el Banco Central Europeo (BCE) mantiene el tipo de interés aplicable a la facilidad de depósito (DFR, por sus siglas en inglés) en negativo, lo que ha llevado a cuestionar en numerosas ocasiones si este contexto, durante un periodo prolongado de tiempo, puede tener efectos adversos sobre los márgenes de intermediación y la rentabilidad de los bancos, así como sobre el volumen y las condiciones de crédito ofertados.

A pesar de que existen varios canales a través de los cuales los tipos negativos pueden perjudicar al margen unitario de las entidades, como el coste directo que asumen por el exceso de liquidez o la posibilidad de sufrir una pérdida de depósitos de clientes si se repercute completamente a los minoristas su efecto, los bancos pueden adoptar diferentes medidas para mitigar esta situación a través de un ajuste de sus políticas.

En este sentido, los bancos tienen la opción de incrementar el volumen de crédito para satisfacer una mayor demanda de financiación inducida por tipos de interés más bajos, reducir sus gastos financieros y no financieros, incrementar los diferenciales asociados a algunos créditos, aumentar las comisiones o asumir mayores riesgos, entre otras actuaciones.

Después de realizar un estudio empírico con una muestra de 122 bancos de 13 países de la zona euro, el Banco de España indica en el documento que es posible diferenciar entre ‘bancos afectados’ y ‘bancos no afectados’ por los bajos tipos. Los resultados arrojan principalmente que los primeros tienen ratios de capital más bajas que los segundos, del 10,3% y del 11,5% de media, respectivamente.

Los autores del artículo explican que una posible razón por la que las entidades afectadas por los tipos negativos tienen peores ratios de capital es que tienen limitada su capacidad de expansión crediticia. Los menores márgenes de intermediación unitarios en los beneficios de los bancos suelen ser compensados parcialmente con un aumento de la oferta de préstamos, si bien el escaso nivel de capital supone un obstáculo.

"Cuando los tipos de interés se mantienen en niveles muy bajos durante un periodo prolongado y el capital bancario es escaso y costoso, este mecanismo de erosión de los ingresos por intereses tiene lugar con más intensidad, lo que puede provocar un bucle entre bajas ratios de capital y escasos niveles de márgenes, en el que ambos factores se retroalimentan", remarca el Banco de España.

Préstamos más caros

De este modo, aunque no se observa una muestra concluyente que determine que el volumen de crédito ofertado por los ‘bancos afectados’ y los ‘bancos no afectados’ sea diferente, sí que se confirma el ajuste de la cartera hacia préstamos menos arriesgados en el caso de los bancos más perjudicados por los bajos tipos de interés.

Sin embargo, una cuestión determinante para llevar a cabo este ajuste es la relativa al grado de competencia al que se enfrentan las entidades bancarias en el mercado de crédito de cada país, lo que fijará la intensidad de los nuevos términos y condiciones.

"Los bancos afectados por los tipos negativos tienden a reducir el vencimiento y el tamaño de sus préstamos y a aumentar las comisiones asociadas a estos solo en aquellas jurisdicciones en las que existe un alto grado de concentración bancaria", subraya el artículo elaborado por expertos.

Al contrario, no se produce ningún ajuste en los mercados más competitivos probablemente para evitar la pérdida de clientes y por el menor poder de negociación. En una nota, el Banco de España puntualiza que el grado de concentración bancaria de España es inferior al de la media del área del euro y está en línea con los niveles correspondientes a las economías de mayor tamaño. De hecho, agencias de rating y otras instituciones de relevancia continúan llamando a la consolidación del sector bancario español.

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