Mutuas

Las mutuas se unen para reducir costes, animadas por la Seguridad Social

Madrid
Servicios sanitarios en el lugar de un accidente.

Seis de las principales mutuas de accidentes de trabajo han unido sus fuerzas en dos alianzas que persiguen reducir costes y mejorar los servicios sanitarios a los asociados, unos movimientos que son vistos como necesarios desde la Seguridad Social.

El pasado 7 de marzo la Seguridad Social autorizaba el convenio de colaboración entre Mutua Universal, Fremap y Solimat -que juntas protegen a 6,24 millones de trabajadores- y el de MC Mutual, Fraternidad-Muprespa y Asepeyo -que amparan a 5,45 millones de empleados-.

En total, estas alianzas afectarán a 11,7 millones de trabajadores, del total de 17,45 millones que están protegidos por la asistencia de las mutuas.

Según la autorización de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social, a la que ha tenido acceso Efe, la primera de las alianzas -Mutua Universal, Fremap y Solimat- tiene por objetivo optimizar la utilización de sus recursos sanitarios y dar un mejor servicio a los trabajadores de las empresas asociadas.

Pero también, para reducir el coste sanitario derivado de la siniestralidad, tanto por contingencias profesionales como comunes, explican a Efe fuentes del sector.

Para ello, ponen a disposición de los trabajadores mutualistas todas las redes de centros y hospitalarios propios para la asistencia en accidentes de trabajo y para realizar el control y seguimiento de las bajas por enfermedad común, así como la realización de pruebas diagnósticas.

Asimismo, dejan abierta la puerta a establecer en el futuro desarrollos informáticos para el intercambio de información sanitaria de las historias clínicas, entre otras cosas, con el objetivo de mejorar el aprovechamiento de los recursos humanos y materiales.

Por su parte, el convenio de colaboración entre MC Mutual, Fraternidad-Muprespa y Asepeyo, que será presentado esta semana, busca mayor eficiencia y eficacia en la utilización de los recursos públicos que gestionan.

Para ello, se permitirá la prestación recíproca de asistencia sanitaria (hospitalaria, ambulatoria, recuperadora y pruebas complementarias) a trabajadores que hayan sufrido un accidente laboral.

También el control, seguimiento y realización de pruebas diagnósticas y tratamientos terapéuticos y rehabilitadores en procesos de incapacidad temporal por enfermedad común y la utilización conjunta de centros asistenciales y administrativos propios, entre otras cosas.

Fuentes de la Seguridad Social consultadas por Efe se muestran favorables al uso compartido de los recursos sanitarios por varias mutuas, porque permitirá reducir el déficit de la Seguridad Social y porque se trata de una alternativa técnicamente solvente que, en todos los casos, redundará en una mejora de la atención de los trabajadores.

En un informe de fiscalización sobre la gestión y el control de las mutuas, del año 2015, el Tribunal de Cuentas recomendaba al Gobierno facilitar a las mutuas la formalización de conciertos de asistencia sanitaria con sus medios.

Tras consultar a los agentes sociales, las mismas fuentes de la Seguridad Social explican que los representantes de los trabajadores están “muy mayoritariamente de acuerdo”, al tiempo que los empresarios ven con esperanza la alianza.

Estos convenios de colaboración siguen una tendencia a la concentración del sector de las mutuas, ya que entre 2004 y 2011 se fusionaron nueve de ellas, a las que se ha sumado recientemente la unión protagonizada por Ibermutuamur y Mutua Gallega.

El gasto en incapacidad temporal previsto para este año en los presupuestos generales del Estado (que no fueron aprobados) asciende a 8.637 millones de euros, lo que supone un incremento 8,2 % respecto a 2018 y de casi el 20 % respecto al gasto de 2013.

En 2017 -últimos datos publicados-, las mutuas colaboradoras de la Seguridad Social ingresaron unos 548 millones de euros en los distintos fondos de la Seguridad Social.

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