Emprendimiento

MoveProtection revoluciona la seguridad en playas y espacios públicos con un eficaz sistema antirrobo

MoveProtection revoluciona la seguridad en playas y espacios público con un eficaz sistema antirrobo
MoveProtection revoluciona la seguridad en playas y espacios público con un eficaz sistema antirrobo

MoveProtection es el nuevo dispositivo de disuasión del robo para todos los bolsillos y que protege las pertenencias personales en playas y espacios públicos. Concebido en Cantabria (España), el inventor es el joven emprendedor Constantino Martín, que cuenta con el respaldo de varios socios entre los cuales se encuentra  Francisco Nicolás, que apoya este proyecto diseñado especialmente para la temporada de verano.

Preguntado por el origen del proyecto y su vinculación al mismo, Francisco Nicolás destaca que «poca gente me asocia a la imagen de empresario, pero la realidad es que soy inversor en varios proyectos, todos ellos de jóvenes emprendedores españoles con potencial. Soy un defensor acérrimo del emprendimiento y del talento nacional, en concreto en este proyecto me embarqué gracias a Rubén Diego Carrera, amigo personal, uno de los mayores expertos en emprendimiento que conozco y otro de los socios inversores».

«Rubén me presentó el proyecto y a Constantino, el padre de MoveProtection, así como al otro socio inversor, Esteban López, doctor ingeniero de caminos. Rápidamente entendí el potencial de la idea, los valores humanos del equipo de socios y evidentemente las capacidades del tándem. Todo encajaba perfectamente y por eso me subí al barco, aportando mi granito de arena para que realmente todo el mundo tenga acceso a poder proteger sus pertenencias personales en cualquier espacio público», añade Francisco Nicolás.

MoveProtection está actualmente en fase de preventa a través de una plataforma de crowdfunding. El precio del dispositivo es de 20 euros la unidad, contando con ofertas más atractivas en el caso de compra de más de un dispositivo. Uno de los alicientes a la hora de adquirir un MoveProtection en la fase de lanzamiento radica en ser uno de los primeros en tener una edición limitada que incluye una carta de agradecimiento firmada por el autor.

Historia detrás del proyecto

Constantino Martín es un joven emprendedor con un talento fuera de toda duda. Desde hace varios años viene coqueteando con el mundo de emprendimiento con distintos inventos y modelos de negocio que no han llegado a pasar de la fase de idea, posiblemente por falta de recursos, ya no solo económicos, sino también de tiempo, ya que actualmente Constantino está concluyendo sus estudios de ingeniero industrial en la Universidad de Cantabria.

Hace años Constantino Martín le contó varias ideas de negocio a Rubén Diego Carrera, uno de sus profesores en la Universidad, empresario con más de diez mercantiles en su haber y consejero del Racing de Santander. Rubén Diego fue años después uno de los miembros del jurado en + Talento Besaya que se quedó asombrado por la presentación de MoveProtection y decidió apoyar a Constantino para lograr su cometido, patentar su idea, hacer un prototipo y poder lanzarlo al mercado.

Francisco Nicolás, señala que «se trata de uno de los proyectos personales qué más me ilusionan, ya que es un producto que realmente viene a cubrir una necesidad real, cumple con un fin social y es asequible para todos los bolsillos. Además me hace especial ilusión asociarme con mi amigo Rubén Diego Carrera, el ideólogo y estratega empresarial detrás de muchos proyectos, que además de los valores personales que siempre me transmite, es un tiburón de los negocios».

Cómo funciona

Se trata de un dispositivo pequeño, cabe en la palma de la mano. Tiene ese logotipo tan peculiar en forma de onda porque representa el sonido de una alarma. El dispositivo se puede activar con un botón, meterlo en una mochila o dejarlo encima de lo que se quiera proteger. Podrás irte a dar un baño tranquilamente si estás en la playa, o a la cafetería si estás estudiando en una biblioteca…

Su primera labor es evitar que el ladrón se acerque. Y es que con el logotipo, cualquier persona puede identificar nuestra mochila, portátil, bolso o maletín como pertenencia protegida. Funciona exactamente igual que el cartel de una empresa de seguridad que protege una casa. Tiene el mismo valor para los que viven dentro ese cartel que la propia alarma, ya que indica a cualquiera que deambula cerca que la casa está protegida.

Su segunda labor es la alarma sonora en sí misma, y es que si el ladrón aun viendo que la mochila está protegida se atreve a manipularla o llevársela, sonará una potente alarma que hará que el ladrón sea identificado en un radio de 10 metros a la redonda. Esto consigue que no siga con la fechoría ya que en la mayoría de los casos estos ladrones trabajan al despiste.

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