Orbán responde a su mala previsión electoral en Hungría topando el precio de la gasolina para ganar votos
La gasolina no puede costar más de 1,55 euros por litro en el país

El presidente de Hungría, Viktor Orbán, ha impuesto un tope al precio de la gasolina y del diésel en el país por la guerra en Irán y el incremento de la cotización del petróleo en los últimos días. Con esta medida intervencionista, el dirigente magyar quiere intentar revertir los malos augurios que apuntan a una derrota electoral el próximo 12 de abril.
En concreto, Orbán ha puesto un límite máximo en el precio de la gasolina en los 595 forintos, es decir, alrededor de 1,55 euros por litro. Por su parte, el tope en el precio del diésel se encuentra en los 615 florintos, o lo que es lo mismo, 1,6 euros por litro.
No obstante, varias fuentes en el país explican a este periódico que el precio del combustible en las gasolineras ronda los 570 forintos, es decir, 1,49 euros por litro, muy por debajo del tope máximo que ha establecido Orbán en Hungría.
Por tanto, el límite máximo no estaría teniendo efecto, pues se encuentra por encima del precio de mercado. Con todo, esta no es la primera vez que el presidente magyar decide tomar medidas similares.
En este caso, Orbán se ha visto motivado por el incremento del precio del crudo en todo el mundo, algo que puede acabar repercutiendo en el resto de sectores, incluida la alimentación, tal y como han alertado este martes agricultores españoles.
En ese sentido, ante la repercusión que la guerra de Irán está teniendo sobre la gasolina y el diésel, el dirigente del Fidesz ha aplicado una medida históricamente asociada a la izquierda: el tope de precios.
Con todo, la cotización del petróleo ya se está relajando, pues Donald Trump ha levantado el veto a los recursos de Rusia justo después de que el precio superara los 100 dólares por barril.
El futuro de Orbán en Hungría
En otro orden de cosas, Orbán teme su continuidad en el Gobierno de Hungría. Y es que todo apunta a que la oposición podría hacerse con el poder y desbancar a uno de los líderes más asentados de toda Europa. Tal y como desveló OKDIARIO, las empresas que se encuentran más cerca del Gobierno están teniendo unos rendimientos peores en Bolsa que las que tienen mayor vinculación con la oposición.
Fuentes conocedoras de la Bolsa húngara aseguraron a este periódico que entre las empresas «no alineadas con Orbán» se podrían encuadrar al banco OTP, a Magyar Telekom (empresa de telecomunicaciones) y a la farmacéutica Richter Gedeon.

Por otro lado, entre las empresas que «sí tienen vínculos con Orbán» están 4iG, dedicada al espacio y la defensa; Opus Global, cuya actividad es la construcción de infraestructuras; y el grupo Pannonia, que se dedica a diversas actividades como la construcción, el sector de los seguros o la energía.
Si se revisa la evolución de esos valores en las últimas semanas, aquellas compañías asociadas a la oposición o alejadas del poder están reflejando un recorrido mucho mejor, algo que parece sugerir que en Orbán puede no salir muy bien parado en las próximas elecciones.